sábado, 20 de febrero de 2016

LOS CUATRO MIEDOS EN LA VIDA: CÓMO VENCERLOS


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En la vida enfrentamos el miedo en sus distintas facetas. El miedo muchas veces nos paraliza y neutraliza. El miedo a veces nos advierte de un peligro inminente.

El miedo o temor es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural de riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad.

En el Blog del Ricón del Tibet escribe sobre ¡ESTOS SON LOS CUATRO MIEDOS DE LA VIDA: CÓMO VECERLOS! Que a continuación escribo a los que leen de su portal para la comprensión de todos. Veamos.

1. MIEDO A LA SOLEDAD: Hay dos opciones que se pueden considerar: La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente éstas solo, que tu estas unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.

La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.

Cuando le das a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía de ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en ese momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. MIEDO A LA ESCASEZ: Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo.

Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sienten ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo está invadiéndote. Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.

Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienza a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias a Dios por abrir los ojos éste día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas, pero me dejan sabiduría. Gracias a Dios por la sonrisa que me regaló esa persona que no conozco. Gracias por tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de café. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzarán a materializarse.

3. MIEDO A LA ENFERMEDAD: La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin firmeza”. Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te librarás de estas ataduras.

El filósofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo de ti mismo. La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud. Reconcíliate con el pasado, perdona intimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.

Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación. El remedio para la enfermedad es el Amor. Te darás cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en “un adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.

Estarás cada vez más sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.

Si hay algo de que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día  que debemos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue el turno de “parar”.

4. MIEDO A LA MUERTE: Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti. En tu propia lapida:

¿Qué dirán de ti? ¿Qué fracasaste en muchas áreas de tu vida? ¿Qué la gente agradece que hayas partido, porque le hiciste la vida amarga? O ¿Qué sientes profundamente tu partida y que dejaste un vacio en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar?

¿Qué distes? ¿Qué cedistes? ¿Qué donastes? ¿A quién ayudastes? ¿De qué te privastes?

Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.

El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generocidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hicistes felices.

[Tomado de Kapulli Temazcal, antigua sabiduría Tolteca desde el sitio Deja fluir].


En esto pensad.


JAIRO OBREGÓN
 
20/02/2016

Maracaibo, venezuela.



https://es.wikipedia.org/wiki/Miedo

http://rincondeltibet.com/blog/p-los-cuatro-miedos-125#comment-82

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