miércoles, 9 de abril de 2014

“LA DESESTRUCTURACIÓN DE LA CULTURA WAYUU POR PARTE DE ALGUNAS IGLESIAS…”






     Hace unos pocos días estuvimos compartiendo en un acompañamiento con nuestros hermanos indígenas Wayuu en algunos velorios, al cual fuimos invitados nuevamente de manera respetuosa en este año en curso. Como es propicio de su cultura la comida abundante y bebida son parte de los usos y costumbres que valoramos de un pueblo que no se resigna en perder su identidad y arraigo ancestral.

     Observando y participando, nos encontramos con la inquietud latente –por lo menos en Jagüey de Monte un poblado de la Concepción al oeste de Maracaibo de los hermanos y hermanas indígenas que han desarrollado una iglesia o comunidad de creyentes de la UEPV[1], donde se valora y respeta la interculturalidad indígena como parte de su pastoral Negra India y contra toda discriminación, éste es un movimiento liberador del Evangelio para la cosmovisión de los pueblos originarios- que la “desestructuración”[2] de la cultura Wayuu por parte de algunas iglesias evangélicas y pentecostales es un motivo preocupante de investigar.

     Nuestro propósito no es ni enjuiciar, ni señalar, ni nada parecido. Esta observación nace del sentir de los indígenas que se sienten menospreciados por sus propios hermanos. La situación ha llevado al desconocimiento de los valores, usos y costumbres de la etnia wayuu, por parte de otros wayuu, en un enfrentamiento intercultural. El etno—racismo[3] ha desestructurado la estructura socio—cultural por una postura religiosa dominante traída de la mentalidad colonial que todavía permanece como modelo desestructurante y modelador de otras culturas lejanas, antiquísima y fuera del contexto bíblico. Lo que verdaderamente se esconde es la estructura del odio de clases, que hace que se enfrenten hermanos de una misma raza, por enfoques distorsionados ajeno a la armonía y respeto entre todos.

     …Los investigadores que los primeros cambios y desestructuración que sufre la experiencia religiosa wayuu actualmente ha sufrido modificaciones a tal punto que “Maleiwua[4] (su principal deidad) se convirtió en el Dios cristiano, los mitos perdieron fuerza y los ritos referidos al culto de las deidades desaparecieron, quedando sólo algunos aspectos de todo el sistema prácticas y creencias religiosas propias de la cultura indígena.
     Los comunicadores señalaron que desde los años 70 y 80 ingresaron misiones pentecostales a la región, estableciéndose en comunidades que basan su prédica en la Biblia, y quienes resaltan el rol de Espíritu Santo, expresado en la noción de haber renacido, expresado por signos evidentes como el don de lenguas o glosalalia[5] en los momentos de trance, y don de profecía, y sanidad.

     …el proselitismo[6] realizado por estas iglesias evangélicas donde sus líderes juzgan toda creencia anterior acusándola de demoníaca. Sin embargo, la incidencia de las nuevas iglesias evangélicas en el sistema religioso wayuu, frente a los elementos de su cosmovisión ha jugado un papel fundamental en la preservación de la cultura wayuu y de cohesión de los miembros de los grupos familiares, pese a que hace dos décadas, los espacios de la Guajira venezolana y colombiana han sido escenario de campañas de reclutamiento de diferentes grupos evangélicos pentecostales y un grupo significativo de wayuu ha abrazado la nueva religión.

     La presencia de las iglesias evangélicas pentecostales dentro del medio wayuu ha tenido repercusión en la comunidad, porque en la nueva creencia se busca darle sentido a la tradición con relectura de los ritos más importantes de la experiencia religiosa wayuu. Lo que pareciera contradictorio, dadas las restricciones de acceso a lo que es la doctrina de las Iglesias pentecostales, generando así una ambivalencia en los comportamientos cotidianos y en los rituales-

     Las comunidades explicaron que tras de las razones por las cuales las iglesias cristianas pentecostales han sido exitosas en este medio es por su carácter de organización simétrica, lo que facilita un acoplamiento con la unidad de organización política y social wayuu. Esto también permite a quienes se convierten en pastores conservar su autoridad local (apüshi).
     …ante los cambios que se observan en la experiencia religiosa wayuu y las combinaciones de las expresiones religiosa que están gestando pudiera originarse un nuevo tipo de sincretismo…[7] 

       Por todo lo expuesto, todavía se domina por la estructura de poder esclavizante que confunde para dividir y luego seguir con su hegemonía con la religión cristiana occidental, la cual, juzga la cultura que no se le arrodille ante sus vacas sagradas y becerros de oro. Prácticamente acusan a otras culturas confundiéndolas para perpetuarse. El sincretismo[8] religioso es un motivo de observación continua. Es una gran trampa. De alguna manera todos estamos en el meollo del enredo. Debemos seguir educando para la liberación de los pueblos oprimidos por la tergiversación. La tarea no es nada fácil. La batalla está en la mente y en las emociones. Aprendamos a descolonizar la conciencia. Te lo pedimos Padre Dios de todos y todas. En Jesús, Amén.   
             
              
     
          
JAIRO OBREGÓN
08/04/2014

 Maracaibo, Venezuela.        






[1] Unión Evangélica Pentecostal Venezolana
[2] Desestructuración o descomposición interna de la estructura
 por diferencias generalizadas.
[3] Racismo dentro de la propia etnia.
[4] Maleiwa, deidad principal Wayuu.
[5] Glosalalia o pronunciación de una o varias
Lenguas.
[6] Proselitismo, acto de convencer a los demás
a unirse a su procedencia.
[7] http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2006/12/denuncian-
desestructuracion-en-cultura-wayuu-causados-por-iglesias-evangelicas.html
[8] Sincretismo, un intento de unificar dos polos opuestos.