martes, 12 de febrero de 2013

Las Reflexiones Semanarias de Jairo Obregón: La Inculturación modelo de dominación.

Las Reflexiones Semanarias de Jairo Obregón: La Inculturación modelo de dominación.:       P ara nadie es un secreto que nuestros pueblos indígenas de la Abya Yala (América) fueron colonizados con la colonización de Cris...

La Inculturación modelo de dominación.





     Para nadie es un secreto que nuestros pueblos indígenas de la Abya Yala (América) fueron colonizados con la colonización de Cristóbal Colón, valga la redundancia. La marcada esclavitud y denigración hasta quedar en un reducto los nativos para la producción incontable de barcos cargados de oro y piedras preciosas, enviadas a los reinos coloniales de Europa fue algo indescriptible.

     Hasta que el indio (americano) no pudo más, morían pegados al trabajo forzado sin derecho a dormir. El derecho legal de un papel emanado de un rey o papa era suficiente para decir que el indio no tenía alma, y como no tenía alma no importaba que muriera. 
   
    Posteriormente, fueron traídos a la fuerza como esclavos también a la raza africana, era buena para el trabajo rudo y podía servir de palanca a la superproducción con más tizón, quedando enormidades ganancias para los explotadores. Es curioso que los barcos cargados de esclavos negros, preferían éstos lanzarse al mar y morir, que venir a trabajar en una tierra desconocida del otro lado del mar, en nombre de un amo blanco.

     No sólo los colonizadores vinieron a robar, matar y destruir como obra diabólica de dominación, sino que sus mecanismos maléficos lo introdujeron sistemáticamente una y otra vez, hasta que el indio y el negro despreciaron sus orígenes, creando hasta una xenofobia, que es igual a odio y repugnancia hasta por ellos mismos, caso que hasta el día de hoy, no ha podido ser abolido en todas partes de este continente mestizo.

     Todo cambió, y sigue ese estado de cosas; la manera de pensar, de actuar, de vestir, de caminar y de hablar se debía y aun se debe a ese dictamen que marcó la vida misma de los habitantes de esta parte del mundo. El pensamiento del siglo del renacimiento sigue vivito de parte de la clase dominante. No ha cambiado casi nada.

     Este es un continente que fue invadido y dominado para el lucro y confort de otros bien lejos de estas latitudes de ultramar. Una cosa es ser invadido de algo y otra muy distinta que nos dominen. La mejor manera de dominación es la cultural. Esta es la causa radical de las desigualdades, el desprecio por el otro, el rencor y una serie de cosas y casos que aún atenúan en el desarrollo de la sociedad. Para algunos llamarse pueblo, es igual a pueblerino o inferior; para otros creerse parte de la sociedad es ser despreciado. Este es el germen de la propiedad privilegiada y des privilegiada que ataca la subsistencia misma. Es aquí donde se libra las batallas de las ideas, es aquí donde se bate el chocolate como decimos en criollo.

      La inculturación esta vivita y coleando ahora más que nunca. Los medios de comunicación y las redes sociales han invadido ese estereotipo haciéndonos pensar a la manera de que las marcas, modas y música prefijen el estándar de vida. Si no hay una marca de alimento, entonces no hay que comer, si no es la marca de un calzado, entonces se cree que esta descalzo. La inculturalidad se mezcla entre medias verdades y mentiras. La inculturación es invadir la cultura para que no haya memoria histórica. Esta es la muerte segunda de los pueblos. Todo lo demás viene por añadidura.

     La iglesia, desde que acompañaron a los colonizadores dándoles sus bendiciones por sus favores bien recibidos, apalancó con más fuerza las diferencias entre los unos y los otros. Todavía se observa como unos gozan del beneplácito y otros el desprecio. La iglesia cultiva los preferitismos e incrementa la lucha de clases. Su inculturación es por la fe, para crear el clima de goce o disfrute para los que han alcanzado la bendición, angustia y desprecio para los que no obedecen, todo por una condición social, alejados de la cultura de los pueblos, hablan de otros credos y religiones, haciéndose ajenos a las necesidades de las personas. Ahora éste tipo de iglesia incultura con el despojo, el lavado de cerebro y el separatismo. Aun cuando acotamos las luchas de un remanente de creyentes con sus iglesias que están al servicio de los demás desposeídos y necesitados. A esta gente de fe y praxis mis consideraciones. 

     Inculturizar, es decir, invadir o dominar por la fuerza o por sutileza la cultura es contrario al mensaje del evangelio de Jesús el Mesías. Su mensaje fue y debe ser de inclusión. Todos adentro esa debe ser la consigna. Todos somos necesarios, ninguno como indispensables. Eso denota exclusión. Tiempos con buenos vientos están surgiendo en la América entera. A la reconciliación debemos ir, pasando primero por una conciliación. El diálogo es el puente que une los abismos antes descritos.  Oremos al Padre para que todos seamos hermanos y hermanas.    


En esto pensad.

JAIRO OBREGÓN

FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN




Twitter: @obregonjairo
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                   2013-02-12  horas: 9:07 pm. San Francisco, Venezuela