sábado, 13 de abril de 2013

Las Reflexiones Semanarias de Jairo Obregón: PESAJ, PASCUA Y RESURRECCIÓN.

Las Reflexiones Semanarias de Jairo Obregón: PESAJ, PASCUA Y RESURRECCIÓN.:     La fiesta hebrea e israelita de la Pésaj fue un acontecimiento único, donde el pueblo pobre y oprimido por el imperio egipcio del F...

PESAJ, PASCUA Y RESURRECCIÓN.





    La fiesta hebrea e israelita de la Pésaj fue un acontecimiento único, donde el pueblo pobre y oprimido por el imperio egipcio del Faraón tenía esclavizados hasta el extremo, en trabajos forzados y látigo en sus espaldas sin contemplaciones. El pueblo necesitaba de un líder que los condujera a una realidad totalmente distinta. Éste líder fue Moisés, el salvado de las aguas, tal como lo relata la narración bíblica del Éxodo. 

     De esta manera el éxodo relata la salida victoriosa de un pueblo que por más de cuatrocientos años de opresión pudo encontrar su futuro con la esperanza de la tierra prometida. La pascua significó y significa un proceso de liberación y de salvación para todos los pueblos. Frente a la dominación esclavizadora nos encontramos con la liberación. Eso es la verdadera trama de la fortaleza de un pueblo que desea ser libre.

     Sin embargo, no basta tener el puro recuerdo de las cosas pasadas para lograr esa convicción. Se necesita de una determinación para lograr un futuro lleno de justicia y esperanza en la tierra en que vivimos.

     “…es que no hay que quedarse en los acontecimientos del pasado por más maravillosos que hayan sido; quedarse en los acontecimientos y no en Dios es una forma sutil de idolatría, lo que hay que recordar es a Dios que es quien las hizo, hace y hará. El éxodo es el acontecimiento arquetipo y por eso es modelo de acontecimientos nuevos, no es algo en lo que Dios se ha estancado en el pasado. La sola memoria puede ser peligrosa, no puede ser un permanecer estancados, no tiene valor sino va acompañada de la esperanza, sino prepara futuro…”[1]

     En Dios recordamos para reavivar el sentido genuino de la pascua de resurrección, de lo pasado sí, pero lleno de fe, esperanza y amor en lo que emprendemos en el presente continuo. La pascua de resurrección en el presente es también una pascua de liberación a las cadenas de explotación y discriminación cultural a la que hemos sido sometidos a la vorágine del dios del mercado con sus cabezas y cuernos, como esa Bestia que sale del abismo, utilizando una expresión de la literatura apocalíptica.

     Los símbolos utilizados de la pascua para la proclamación del Evangelio liberador, no excluyente, son muestra de la fase histórica a la que estamos comprometidos como la causa del amor de Dios. Es un Evangelio que está lleno de una profética de anuncio y denuncia, en medio de la confusión para aclarar las alegorías.

     “… un resumen de la proclamación típica de Evangelio que contiene los elementos esenciales de la historia de la salvación y de las promesas de Dios cumplidas en Jesús. Pedro y los demás apóstoles predican la muerte de Jesús a manos de los judíos, pero también su resurrección por la obra del Padre, porque Dios estaba con él. De modo que la muerte y resurrección de Jesús son la vía de acceso de todos los hombres y mujeres, judíos y no judíos, a la gran familia surgida de la fe en su persona como Hijo Enviado de Dios, y como Salvador universal; una familia donde no hay exclusiones de ningún tipo. Ese es unos de los principales signos de la resurrección de Jesús y el medio más efectivo para comprobar al mundo que él se mantiene vivo en la comunidad.

     Una comunidad, un pueblo, una sociedad donde hay excluidos o marginados, donde el rigor de las leyes divide y aparta a unos de otros, es la antítesis del efecto primordial de la Resurrección; y en mucho mayor medida si se trata de una comunidad o de un pueblo que dice llamarse cristiano…”

    “…Y en efecto, en la tumba sólo están las vendas y el sudario; el cuerpo de Jesús ha desaparecido. Viendo esto creyeron, entendieron que la Escritura decía que él tenía que resucitar, y partieron a comunicar tan trascendental noticia a los demás discípulos. La estructura simbólica del relato queda perfectamente construida. 
  
    La acción transformadora más palpable de la resurrección de Jesús fue a partir de entonces su capacidad de trasformar el interior de los discípulos –antes disgregados, egoístas, divididos y atemorizados- para volver a convocarlos o reunirlos en torno a la causa del Evangelio y llenarlos de su espíritu de perdón…”[2]


En esto pensad.

JAIRO OBREGÓN

FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN




Twitter: @obregonjairo
Facebook: Fundaobregon Obregon

                                     2013-04-07 horas: 10pm. San Francisco, Venezuela

[1] Semana del 17 al 23 de marzo de 2013 - Ciclo C. Google Chrome
[2] Semana de 31 de marzo al 6 de abril de 2013- Google Chrome