martes, 18 de septiembre de 2012

¡CUANTO FALTA DE UN COMPROMISO VERDADERO EN CADA PASO DE LA VIDA!






      Esta semana reflexionaremos acerca de lo importante de asumir un compromiso que corresponda al tamaño de nuestras posibilidades. En esta vida convulsionada por los tantos trastornos en que vemos pasar las cosas, es cuando uno debe emprender un camino dedicado al compromiso. Sin embargo, notamos que hoy en día parecería que el asumir compromisos no es la nota actual, frente a un individualismo cargado de conformismo siempre apuntando a lo de uno, no pensando en los demás.

     A este respecto, observamos que la iglesia o comunidad está pasando (por lo menos una mayoría calificada) algo preocupante: La falta de un compromiso verdadero. A todas estas no dejan de faltar las excusas frecuentes cuando se necesita de echar para adelante una tarea encomendada.  Solo basta con mencionar la necesidad de corresponder ante algo significativo para ver rostros largos con espíritu apagado
.
     Por otro lado, observamos que a lo que posiblemente no tendría tanta relevancia, se le da todo el apoyo, sólo porque correspondió quizás a un interés personal o particular.  Esto es lo que paso a relatar en forma de Cuento del “Leopardo en su Árbol” para la comprensión pedagógica de lo que tratamos de descifrar. Veamos:

     “Hubo una vez en la selva un leopardo muy nocturno. Apenas podía dormir por las noches, y tumbado sobre la rama de su precioso árbol, se dedicaba a mirar lo que ocurría en la selva durante la noche. Fue así como descubrió que en aquella selva había un ladrón, observándole pasar cada noche a la ida con las manos vacías, y a la vuelta con los objetos robados durante sus fechorías. Unas veces eran los plátanos del señor mono, otras la peluca del león o las manchas de la cebra, y un día hasta el colmillo postizo que el gran elefante solía llevar el secreto.

     Pero aquel leopardo era un tipo muy tranquilo que vivía al margen de todo el mundo, no quiso decir nada a nadie, pues la cosa no iba con él, y al decir verdad, le hacía gracia descubrir esos secretillos.

     Así, los animales llegaron a estar revolucionados por la presencia del sigiloso ladrón: el elefante se sentía ridículo sin su colmillo, la cebra parecía un burro blanco y no digamos el león, que ya no imponía ningún respeto estando calvo como una leona. Así estaban la mayoría de los animales, furiosos, confundidos y ridículos, pero el leopardo siguió tranquilo en su árbol, disfrutando incluso cada noche con los viajes del ladrón.

     Sin embargo, una noche el ladrón se tomó vacaciones, y después de esperarlo durante largo rato, el leopardo se cansó y decidió dormir un rato. Cuando despertó, se descubrió en un lugar muy distinto del que era su hogar, flotando sobre el agua, aún subió al árbol. Estaba en un pequeño lago dentro de una cueva, y a su alrededor pudo ver todos aquellos objetos que noche tras noche había visto robar… ¡el ladrón había cortado el árbol y había robado su propia casa con él dentro! Aquello era el colmo, así que el leopardo, aprovechando que el ladrón no estaba por allí, escapó corriendo, y al momento fue a ver al resto de animales para contarles dónde guardaba sus cosas aquel ladrón…

     Todos alabaron aquel leopardo por haber descubierto a aquel ladrón y su escondite, y permitirles recuperar sus cosas. Resultó que al final, quien más salió perdiendo fue el leopardo, que no pudo replantar su magnífico árbol y tubo qué conformarse con uno mucho peor en un sitio muy aburrido… y se lamentaba al recordar su indiferencia con los problemas de los demás, viendo que a larga, por no haber hecho nada, se había terminado convirtiendo en sus propios problemas.”[1] 
         
     “El compromiso se puede entender de muchas maneras, todas ellas relacionadas. De este modo, se puede concebir como obligación contraída, como palabra dada, como dificultad y como pacto o acuerdo. Todas estas acepciones, por su parte, se hermanan con valores humanos clave como la responsabilidad, el esfuerzo, la constancia, la disciplina, la disponibilidad, la confianza y la fidelidad, por citar algunos de los más próximos al valor que nos ocupa.

     A título personal, cada individuo puede comprometerse a mejorar algún aspecto de su vida con el que no esté conforme o satisfecho. Es una oportunidad de mejora… La mejora personal hay que buscarlas en situaciones actuales, en el día a día donde se nos ofrecen constantemente oportunidades para mejorar. Ésta implica la libre adhesión a un compromiso concreto de mejora…”[2]

     En estos días se necesita de un compromiso satisfactorio que sea de mutua ayuda según la causa común en que se asuma dicho compromiso. Es claro qué, todo compromiso no debe ser una carga impuesta, ni una escusa para someter indiscriminadamente como camisa de fuerza…siempre debe ser por una conciencia reflexionada para la toma de decisiones. De este modo todos saldríamos ganando en su sentido más expedito. Shalom

"Al día siguiente Jesús se propuso salir para Galilea..."Juan 1:43. La Biblia de las Américas. 

En esto pensad.

JAIRO OBREGÓN

FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN




Twitter: @obregonjairo
Facebook: Fundaobregon Obregon
2012-09-16 horas: 10pm. San Francisco,  Venezuela.



[1] Autor... Pedro Pablo Sacristán. URL original: http://cuentosparadormir.com/infantiles/cuento/el-leopardo-en-su-arbol
[2] www.maristaspamplona.com/.../valores/compromiso%20p...