martes, 4 de marzo de 2014

“EL FASCISMO SE CURA LEYENDO Y EL RACISMO VIAJANDO”












     Abrimos, nuestra Reflexión semanal, con esta frase que hemos colocado como título, del intelectual y escritor Miguel De Hunamuno que con acertada afirmación expresa la vacuna contra el exacerbado odio de clases que engendra el fascismo, causante de males impredecibles en cualquier sociedad donde sea aplicada. Alguien dijo: “Si alguien abre una rendija al fascismo, vendrá por él, primero”. Mucho cuidado, podría ser un bumerán que se devuelve a quien la envió. Esto es una verdad absoluta.

     El racismo es la consecuencia de una lucha de clases. Es el odio por no parecerse a uno contrario. No admite igualdad alguna por la sangre, el color, la condición social y económica. El racismo es tan viejo que pareciese que no tuviera principio; aun en la Biblia encontramos muchos vestigios que cruzan las escrituras de principio a fin. Es decir, Más el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciera, porque no hay acepción de personas.[1] Es la situación de este tema contradictorio y antipopular entre cristianos.

Me llamó la atención un artículo publicado por el Consultor y Analista Internacional Sergio Rodríguez Gelfenstein al cual paso a publicar vía online para nuestra comprensión. Desde luego, no comparto todo su contenido. Veamos.
     …El fascismo es un movimiento o ideología autoritaria que originalmente agrupó fuerzas conservadoras en el periodo entre las dos grandes guerras de la Europa del siglo XX. Las estructuras fascistas que tuvieron mayor alcance fueron la Italia de Mussolini, de donde adquirió su nombre, el nazismo liderado por Hitler en Alemania y el falangismo en España cuyo máximo exponente fue Francisco Franco y del cual deriva el Partido Popular español y los partidos democratacristianos de todo el mundo. En Venezuela tuvo su expresión original en Copei, del que provinieron después múltiples fraccionamientos otras organizaciones como Primero Justicia y Voluntad Popular.

El fascismo tuvo una gran influencia de una versión ramplona de la teoría de la evolución de Darwin que establece la lucha interminable entre personas y naciones. De aquí emana el culto a la violencia porque, por esta vía se puede imponer la voluntad del grupo de personas o de la nación que la interpreta con el objetivo de sobrevivir a cualquier precio. El líder fascista pretende ser siempre la encarnación de la voluntad de la nación…

     Según Gramsci, el fascismo nace cuando el mundo viejo se niega a morir y mundo nuevo no puede nacer. Así mismo, es válido que el fascismo siempre ha surgido en momentos de crisis del sistema capitalista, cuando los sectores que lo interpretan ven debilitadas sus posibilidades de actuar en los marcos del propio modelo de democracia representativa que engendraron y con el que pretenden perpetuar su poder. Desde el punto de vista de clases, el fascismo se apoya fundamentalmente en ciertas fracciones de una clase media arribista que es fácilmente cooptada a partir de su afán de deslindarse de los sectores populares a los que desprecia profundamente en su intento de diferenciarse. Los ideólogos fascistas aprovechan esta condición para hacerlos sentir un grupo superior cuya sobrevivencia se ve amenazada, por la acción de segmentos marginados de la sociedad que comienzan a reivindicar espacios de participación.

     En este sentido, vale la pena recordar las palabras del luchador antifascista (el) búlgaro Jorge Dimitrov quien en 1935 recalcaba de un modo especial el carácter verdadero del fascismo, porque el disfraz de la demagogia ha dado al fascismo, en una serie de países, la posibilidad de arrastrar consigo a las masas de la pequeña burguesía, sacada de quicio por la crisis, e incluso a algunos sectores de las capas más atrasadas del proletariado, que jamás hubieran seguido al fascismo si hubieran comprendido su verdadero carácter de clase, su verdadera naturaleza. Dimitrov se pregunta, ¿De dónde emana la influencia del fascismo sobre las masas? Y responde El fascismo logra atraerse a las masas porque especula también con los mejores sentimientos de éstas, con su sentimiento de justicia y, a veces, incluso con sus tradiciones revolucionarias.

     Y cual si estuviera viviendo la Venezuela de hoy, el líder búlgaro recrea los ataques de esta derecha fascista a las iniciativas que pugnan por la relación solidaria y fraterna que ha establecido el proceso bolivariano con los pueblos del mundo y en particular con los de Nuestra América. Con prístina visión de futuro afirmó, El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y el sector revolucionario de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo en política exterior, es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva el odio bestial contra los demás pueblos. Por eso atacan al Alba, Petrocaribe, a Unasur y la Celac…[2]

      Me pregunto con el apóstol Santiago: ¿De dónde provienen las guerras y los pleitos entre vosotros?...Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites[3]… Sea la paz en medio de la tormenta. En Jesús, Amén.        
             
JAIRO OBREGÓN.
03/03/2014





[1] Colosenses 3, 25
[2] http://www.aporrea.org/actualidad/a182713.html
[3] Santiago 4, 1-4

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