lunes, 3 de septiembre de 2012

¡EL ENTUSIASMO MEJORA LA VIDA EN TODO LO QUE SENTIMOS Y HACEMOS…!








     ¡Oh! Cuán importante es atender el llamado al entusiasmo verdadero en la vida que trascurrimos a diario, cuando lo que pasa tan frecuentemente nos envuelve; cuando los nubarrones y tormentas que traspasan nuestro entendimiento pareciera que no le encontráramos fin. Cuando precisamente la falta de entusiasmo acelera el apagamiento de los desafíos, en los sinsabores de una vida conflictiva. Como hablar de entusiasmo en medio de la desesperanza inconsistente, cuando uno no se está entusiasmado, se alarga la tristeza en contradicciones; cuando una y otra vez, se repite la misma melodía, no grata, que con sus bemoles molestosos nos agudizan el sentir mismo del ser.

    La vida necesita de un entusiasmo que despierte la pasión de lo alcanzable y lograble. Es un entusiasmo que motoriza la vida para darle valor a lo que sentimos y hacemos.

    “…una persona se siente bien con la pasión con la que vive. Y es que llenar la existencia de nuevos proyectos, sueños y emociones, pueden incluso alargar el periodo de longevidad de los seres humanos. La realización personal es el resultado de un camino que ha plantado con flores de pasión y árboles de esperanzas. Así, tener que luchar por hacer crecer nuestro negocio o por sacar adelante la familia puede hacernos felices si lo deseamos, pues cualquier trabajo que se haga con buena vibra, cariño y con mucho compromiso pueden hacernos alcanzar la plenitud.  Se podría decir que el entusiasmo crece y se mantiene si seguimos cuatro A: Actitud positiva, Alegría, Aceptación de retos y Actuar según los objetivos. [Veamos]:

  …Una actitud positiva es la base de todo. Para esto es necesario identificar todos los comportamientos que nos atan a sentimientos negativos y remplazarlos por actitudes que puedan ser útiles. Por ejemplo, si sientes tristeza porque no ves a tus hijos mientras trabajas, concéntrate en todo lo que harás cuando tengas un tiempo con ellos. Hablemos de Alegría. No tengamos temor de sentirnos contentos o que sepan que lo estamos; de hecho, si le sonreímos a las personas veremos cómo estos también sonríen, provocando un ambiente cálido que traerá más alegría a nuestros corazones y con menos estrés.

     Aceptar los retos: Mientras tengamos la mente ocupada en una meta, seremos más exitosos y más eficaces, lo que traerá más retos y más alegría. Actuar según tus objetivos: Esto va directamente relacionado con lo anterior y es que todo está estrechamente relacionado, pues tenemos que hacer todo lo posible para mantenernos en sintonía con lo que queremos. Recuerda que ser felices puede ser tan difícil o tan fácil como queramos. Si seguimos el método de las cuatro A, podremos ayudarnos a hacer las cosas que queremos y sentirnos plenos con ello.”[1] .

     Algunos personajes de la historia reciente afirmaron en cuanto al entusiasmo lo que sigue: “…Benjamín Franklin dijo: cada creación de un genio constituye el producto de su entusiasmo. Lou Holtz lo expresó así: ‘capacidad es lo que me permite hacer algo, motivación es lo que determina lo que hago y el entusiasmo es lo que determina cuán bien lo hago’. Esto significa que el entusiasmo se convierte en un ingrediente clave para alcanzar las metas propuestas.

     Entusiasmo tiene que ver con la actitud. Puedo hacer o no hacer algo, pero lo que marcará la diferencia será mi actitud hacia ello. Jim Zabloski menciona: ‘las cosas dependen de cómo las enfocamos y ello también tiene una gran influencia sobre los resultados que de ellas obtendremos’. El entusiasmo se convierte en un arma poderosa para conquistar nuestros objetivos más altos. ‘Nada grande ha sido conquistado alguna vez sin el entusiasmo’. Ralph Waldo Emerson.

     Un hombre pasaba junto a una construcción y vio dos albañiles trabajando. A uno de ellos le preguntó, qué está haciendo. Con el ceño fruncido y gruñendo le contestó: -poniendo ladrillos hasta que me muera o consiga un mejor trabajo-. Con recelo el hombre caminó hacia el otro albañil y le hizo la misma pregunta, a lo que el trabajador respondió: - estoy construyendo la catedral más grande del mundo-. Los dos estaban haciendo exactamente lo mismo, pero definitivamente lo que hizo la diferencia fue su entusiasmo.

     Cuenta la historia de una Madre frustrada por sus dos pequeños hijos gemelos extremadamente opuestos. José era un entusiasmado de la vida. Miguel, era un desanimo caminando. José veía en cada nube brillante un gigantesco algodón de azúcar, Miguel en cambio la tormenta que venía. La madre se cansó de buscar la forma de complacer a ambos, porque fuera lo que fuera, a uno agradaba y otro desagradaba. En el colmo de la desesperación, decidió arrastrar a estos dos gemelos de 4 años a una cita con el sicólogo. Bueno- dijo el doctor, aquí lo que hace falta es equilibrio. Si ponemos a Miguel el pesimista rodeado de cosas buenas se convertirá en un optimista. Si ponemos a José el optimista en una situación mala, podrá ver el lado malo de las cosas. Así que siguiendo las recomendaciones del doctor, éste y la madre observaron cómo ponían a los gemelos en habitaciones separadas. Al desalentado Miguel lo sentaron en un cuarto lleno de juguetes nuevos, computadoras, juegos y rompecabezas. La madre escuchó atentamente y le oyó decir: ‘yo se que Tomasito tiene un camión mejor que este ¿Se puede llamar a esto una computadora? A lo mejor me corto un dedo con esta caja.     
La madre desconcertada fue a la habitación del entusiasta José, alegremente sentado sobre una pila de estiércol, cuando José comenzó a revolver afanosamente el estiércol al mismo tiempo que decía: ‘Con todo este estiércol, lo más seguro es que algún sitio cerca debe haber un caballito’.

     Es interesante observar el origen de la palabra. ‘Entusiasmo’ proviene de dos raíces ‘en’ ‘theos’. Theos proviene del griego Dios. De ‘enthusia’ se derivó el verbo ‘enthusiázein’ que significa estar inspirado por la ‘divinidad’…[2]” Otros objetarían esta raíz por la vinculación griega cargada de paganismo del Asia menor, hoy Europa. Nuestra intención es educativa para la reflexión más expedita del sentido semiótico de entusiasmo.
    
  “Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo” Marcos 1.45.Biblia Jerusalén.

En esto pensad.

JAIRO OBREGÓN

FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN



jairoobregon@yahoo.com                        obregonjairo212@gmail.com

Twitter: @obregonjairo                              Facebook: Fundaobregon Obregon

2012-08-02 11pm. San Francisco, Venezuela.

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