viernes, 10 de agosto de 2012

¿QUE HEMOS DE HACER CON CADA MINUTO DE NUESTRO TIEMPO?



      La vida en que vivimos se va acelerando a pasos agigantados en un sinfín de cosas que son a veces interminables de expresar. Cada paso que damos, no muy bien hemos pisado un metro, cuando se nos vienen miles de situaciones que piden el primer lugar en nuestras vidas. La vida en muchas de estas situaciones se confunde con interminables complicaciones que se traducen en incoherencias y contradicciones.      Para poder pensar un poco sobre el tema sugerido en esta Reflexión, nuevamente acudiremos a un artículo reflexivo de Renuevo de Plenitud: ¿Para qué sirve un minuto?  Recientemente enviado, Agosto 2, 2012 a mí correo electrónico. Veamos:      “Un minuto sirve para sonreír, sonreír para el otro, para ti y para la vida. Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.      Un minuto sirve para escuchar el silencio. Es en un minuto en que uno dice el sí, o el no que cambiará toda su vida. Un minuto es para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo. Un minuto para sentir la responsabilidad, pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.      En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.      En un minuto se puede salvar una vida. Tan solo en un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo. Un minuto para la reconstrucción de un hogar, de una vida. Minutos……..cuantas veces lo dejamos pasar si darnos cuenta, pero también cuantas veces traemos a nuestra vida los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y tristezas.      Con frecuencia decimos “es un minuto” que nos parece nada, pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, como se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestro trabajo, como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto al que se entrega al hijo al nacer y como también que la vida otorgue más minutos a que la muerte separará físicamente y no veremos más.      Un minuto parece increíble, parece tan poquito, y sin embargo, puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida. Lo importante no es vivir la vida por qué sí, dejando pasar el tiempo. Aprendamos a vivir la vida intensamente. Aprendamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que “si no es hoy, será mañana”. Recuerda que tu tiempo es hoy. La vida es hoy.      Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón”. Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol…Eclesiastés 3:1-8 (Autora María Julia La Fuente, de: "Boletín RDP" boletin@renuevodeplenitud.com).      Cuantas cosas se pueden hacer en un minuto en la vida, cuantas y cuantas veces los dejamos pasar por un sinfín de cuestionamientos tardíos e insípidos. El vivir aglutinados de estereotipos acondicionados a un estándar impuesto, nos hace perder la vida y su significado en miles de minutos insondables. Sólo nos damos cuenta es cuando hemos perdido el tiempo que no regresará, ni para bien o para mal.       Sin embargo, estamos llamados a sobreponernos y adelantarnos hasta el infortunio, recuperarnos en todo, cambiar de paradigma y nunca rendirnos para ser libre, ojala en un minuto. El negarnos nos saldrá caro, es por eso que un poco de osadía y alterabilidad podrán cambiar el modo dogmatico de pensar, y saltar fuertemente en los espacios próximos, superando las barreras con tan solo un minuto y no más.       El famoso escritor uruguayo Mario Benedetti, registró un poema dedicado al tiempo,Tiempo sin tiempo que pasamos a relatar. Veamos: Precioso tiempo necesito ese tiempo que otros dejan abandonado porque les sobra o ya no saben qué hacer con el tiempo en blanco en rojo en verde hasta castaño oscuro no me importa el color cándido tiempo que yo no puedo abrir y cerrar como una puerta tiempo para mirar un árbol un farol para andar por el filo del descanso para pensar qué bien hoy es invierno para morir un poco y nacer enseguida y para darme cuenta y para darme cuerda precioso tiempo el necesario para chapotear unas horas en la vida y para investigar por qué estoy triste y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo tiempo para esconderme en el canto de gallo y para reaparecer en un relincho y para estar al día para estar a la noche tiempo sin recato y si reloj vale decir precioso o sea necesito digamos me hace falta tiempo sin tiempo                                               http://www.poemas-del-alma.com/mario-benedetti-tiempo-sin-tiempo.htm       Un minuto en el tiempo como hemos dicho pareciese que no es nada, lo podríamos ver como un final de algo y principio de otro […] Lo natural o tangible se puede apreciar en esos pequeños destellos de los minutos que pasan, y siguen pasando en el tiempo. Saber avizorar  los destellos de luz que traduce el tiempo, nos dará las herramientas para construir un ideal mejor en medio de la incertidumbre voraz.
 Aprender a entender y discernir los tiempos en pequeños minutos es un aliciente necesario para emprender nuevos horizontes. “AQUELLO QUE FUE, YA ES; Y LO QUE HA DE SER, FUE YA; Y DIOS RESTAURA LO QUE PASÓ”.Eclesiastés 3:15
En esto pensad. JAIRO OBREGÓN FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN Correo: jairoobregon@yahoo.com www.facebook.com/fundaobregonobregon/lasreflexionessemanariasde jairoobregon/muro/notas/ultimasnoticias 2012-07-05 10pm. San Francisco, Venezuela. 

2 comentarios:

  1. Muy bueno mi Hermano, excelente blog, mil bendiciones para ti y tu ministerio, saludos u felicitaciones
    Juan Umbria

    ResponderEliminar