jueves, 30 de octubre de 2014

¡LA ARTRITIS VIRAL DEL CHIKUNGUNYA…!




      Mucho se ha publicado y a la vez poco se conoce a cerca del “virus artritis” del “Chikungunya” o “Chicungunña” […]. Lo curioso es que su propagación sea tan rápida con características de una “epidemia” casi incontrolada.

      Hoy en día, cuando la ciencia y la tecnología a nivel médico y sanitario trabajan en esta situación, seguimos estando expuestos a este virus, como otros en el Caribe y en Latinoamérica, por lo menos.  Lo dejamos al beneficio de la duda. ¿Quiénes se estarán beneficiando con este virus? ¿Qué laboratorio? La industria farmacéutica mundial podría tener las respuestas.

     Lo más tapado es qué, nuevamente, el África sea la raíz de todos los “virus”, como es el caso del Ébola y ahora del Chikungunña expresiones dichas de los nativos de un continente qué su única culpa al parecer es ser pobre y negro. No se puede seguir siendo ingenuo por la vida como autómatas ante la andanada mediática amarilla que su fin es propagar mayores males a los pueblos. Nada pasa por casualidad.

     Lo cierto es, y más que señalar a un supuesto “culpable”, estamos atravesando por un brote que todos debemos prestar toda nuestra atención. A manera educativa expondremos las causas y efectos como información ampliamente difundida por estos medios electrónicos. Veamos.

     “…El vocablo de chikungunya (pronunciado /chi-kun-GÚ-ña/) es de origen makonde y significa enfermedad del hombre retorcido debido al fuerte dolor articular que provoca la artritis que caracteriza la enfermedad. Este virus fue detectado por primera vez en Tanzania en 1952…

     Los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus obtienen el virus de un humano infestado. No se sabe si el mosquito es inmediatamente contagioso o si existe en una fase de evolución en su cuerpo, como para trasmitir el agente infeccioso del tubo digestivo del insecto a sus glándulas salivares (malaria). El virus se encuentra en especies de animales salvajes; como cierta clase de monos, como en animales domésticos.

     Los síntomas se parecen a una crisis de paludismo o de dengue aunque la fiebre del chikunguña no tiene nada que ver con estas enfermedades. La enfermedad empieza con una fuerte fiebre, a veces superior a los 40º C, que dura 3 días. A esta fiebre le sigue un eritema y, durante 5 días, agujetas muy dolorosas en las articulaciones. Estos dolores articulares pueden permanecer o reaparecer hasta varios meses después de la primera crisis…

     La enfermedad se autolimita en la mayoría de los casos, presentando una mortalidad del 0,4% en menores de un año. También aumenta en personas mayores con patologías contaminantes. La incubación de la enfermedad en el humano de 4 a 7 días. La trasmisión directa entre humanos no está demostrada. La trasmisión de la madre al feto en el interior del útero, podría sin embargo existir. La fiebre de chikungunña podría provocar lesiones neurológicas graves y hasta letales en el feto.

      El 31 de julio de 2014 dos científicos de la Universidad Estatal de California del Norte anunciaron que desarrollaron la vacuna contra el virus. Hasta la invención de dicha vacuna, no existía tratamiento curativo, es decir, que la chikunguña no podía ser curada. Los síntomas eran –y son- aliviados a base de paracetamol –acetaminofén- .

     La principal medida de prevención es la eliminación de los mosquitos vectores: Aedes aegypti y Aedes albopictus. De esta manera se previenen además las otras enfermedades trasmitidas por estas especies. Es decir, se impone eliminar todo estancamiento de aguas, tanto natural como artificial. En, la responsabilidad obviamente compete a las comunidades, pero también a particulares.  
    
      En caso de brotes, se precisa incrementar la prevención, evitándose la picadura de los mosquitos trasmisores mediante puesta en práctica de controles ambientales PEMDS. Los repelentes son de utilidad, respetando las instrucciones de uso, sobre todo los que contengan NNDB, DEET o permetrina. Se recomienda que en las zonas con climas templados y/o cálidos se vistan prendas que cubran la mayor parte de las superficies expuestas a las picaduras, e instalar toldillos u otra clase de protectores que tengan cómo prevenir el acceso de los mosquitos desde ventanas y puertas, además del uso de mosquiteros tratados o no con insecticidas. En todo caso, se impone la eliminación de charcos y aguas estancadas, ya que son caldo de cultivo para reproducción de los mosquitos.[1]

     De igual manera, algunos remedios caseros pueden ser de paliativos en el caso de la Chikungunña y otras enfermedades. Dichos remedios en ningún caso suplanta al medicamento facultado por un médico, sin embargo, suben las defensas o sistema inmunológico para tanto su prevención así como su curación de forma empírica. La sabiduría popular vale cuando la ciencia médica calla o no tiene respuesta.

     Las abuelas tenían una serie de preparados y baños curativos. Ejemplo de ello, se puede hacer una infusión de malagueta, limón, clavitos de olor y los cogollos de la hoja de mango, se hierven un poco y se toma varias veces al día. El agua de coco tiene suficientes nutrientes curativos. El propio mango, que esta parte del mundo se da con abundancia cuando es tiempo de cosecha es un mejor remedio natural.

     Como toda enfermedad se debe acudir a un médico calificado y dará el medicamento adecuado y dosis requerida. En todo caso se debe tomar acetaminofén y vitamina B12 que es lo básico que se recomienda ingerir bajo vigilancia de los galenos.

     Quien le escribe atravesó por este virus muy doloroso (junto con mi esposa, familia, amigos y conocidos) que golpea al cuerpo y la cabeza. Es nuestra oración por sanidad y liberación en medio de la enfermedad y adversidad en Venezuela, América latina y el Caribe, como cualquier parte del mundo. Confiamos en Dios y la conciencia educadora que podamos salir airosos con salud y bendición. Te lo pedimos Jesús, Amén.
   

JAIRO OBREGÓN
30/10/2014
San Francisco, Venezuela.



[1] Wikipedia, la enciclopedia libre




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