lunes, 4 de abril de 2016

A 48 AÑOS I HAVE A DREAM DE MARTIN LUTHER KING, JR

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Hablar y recordar a Michael King -nombre de nacimiento- (1929-1968), que después adoptara el nombre de Martin Luther King en nuestro contexto histórico es un referente que se puede pasar por alto. A quién dió todo por sus ideales de justicia y convivencia entre los afrodescendientes y los blancos caucásicos estadounidenses de su época, es y será una señal en la cima de la montaña que marca el camino de vernos como a iguales, en un mundo donde apunta a la desigualdad, entre otras por la diferencia de su color o posición social, religioso y/o político.

King, fue un pastor bautista de la iglesia de color que se atrevió a dar un antes y un después ante los atropellos que vivian los originarios de áfrica, 'esclavos que fueron traídos a la fuerza a trabajar como bestias porque la mano de obra indígena ya había menguado frente al hambre y a 22 horas de trabajo día y noche de los colonos europeos' (Eduardo Galeano). En pleno siglo XX, los afrodescendientes no podían tomar un autobus porque eran excluídos por completo.

La culpa de ser diferente por su color de piel y de pensamiento, originó en King un sueño que le costó la vida. El ver a sus cuatro hijos ser libres y caminar con la frente en alto por el hecho de ser respetado su color de piel. Para esto King, adoptó una posición parecida a la de Mahatma Ghandhi (Alma grande) en la India. Como también lo fue Nelson Mandela (Madiba) en Sur África donde el aphartei (separados) dividiera la sociedad entre blancos y negros.

El Doctor Martin Luther King fue incomprendido por la mayoria de la sociedad y la iglesia. Su visión no tuvo mucha cabida en las mentes que perseguía la mentalidad separatista de los años sesenta. Los medios de comunicación no cesaban en su conjura de malponerlo y vejarlo. Aun sus propios compañeros no le entendía que en una sociedad podían vivir todos sin la negación de los derechos civiles a la que King predicara como un apóstol de la enmancipación verdadera.

King expuso en 1958 su punto de vista sobre la segregación racial y la espiral de desigualdad y de odio que provocaba en su libro Stride Toguard Freedom Story ('La Marcha hacia la Libertad, la Historia de Montgomery'):

CON FRECUENCIA, LOS HOMBRES SE ODIAN UNOS A OTROS PORQUE SE TIENEN MIEDO; TIENEN MIEDO PORQUE NO SE CONOCEN; NO SE CONOCEN PORQUE NO SE PUEDEN COMUNICAR; NO SE PUEDEN COMUNICAR PORQUE ESTAN SEPARADOS”. (Wikipedia)

EL SUEÑO DE SER LIBRES del odio y la separación fue y es un legado que dejó King a los de su tiempo, que curiosamente, también en este tiempo donde los afrodescendientes son perseguidos hasta llegarlos a matar por el simple hecho de ser de color. Solo el año pasado, por ejemplo, una niña que cumplía 15 o 16 años y estaba festejando en su casa con otra niñas de su edad, una señora blanca llamó a la policia por no aceptar que festejara su cumleaños, y un policia blanco la sacó de su casa, la golpeó y la arrastró por todo el frente de su casa sin que nadie moviera un músculo. Este hecho fue noticioso por los medios de comunicación y por las redes sociales como acto de intolerancia racial en un país que fustiga a muchos países por los derechos humanos, cuando no cumple con esos derechos como tal.

HAVE A DREAM NO DEBE MORIR MIENTRAS HAYA RACISMO. No podemos aceptar la intolenrancia como hecho normal en la sociedad actual. El legado de King no puede pasar al olvido, al basurero de la ignominia, al abismo de la injusticia e inequidad contractual. La iglesia debe hablar y enseñar sobre el legado de King, sobretodo la obra bautista con todas sus estructuras fundantes en el mundo (lo digo con todo respeto). Enseñemos que la lucha debe continuar, que los derechos civiles que predicó King den la fortaleza necesaria entre un mundo desigual.

Matin Luther King, el “Matin Luthero de Color” -nombre adoptado por la familia-murió con una bala asesina que le cortara la vida en pleno ejercicio por las libertades civiles. Hacemos este reconocimiento a su memoria y legado histórico.

Aprendamos que todos tenemos la misma sangre roja, que todos tenemos un cuerpo con colores y tonalidades diferentes, que todos somos -nos guste o no- provenientes de África -según la antropología y la genética- que todos comemos, caminamos, respiramos en este planeta a la que llamo AguaTierra donde todos cabemos en la casa de todos. Esta debe ser la premisa, la esperanza de que concibamos un mundo mejor, más bello, donde el color sea una gama de colores que adornen la vida de los seres humanos.

Por último, como diría aquel negro en su himno de libertario:¡AL FIN LIBRES!” ¡“AL FIN LIBRES”!

¡VIVA MARTIN LUTHER KING! ¡VIVA SU SUEÑO DE LIBERTAD!

En esto pensad.


JAIRO OBREGÓN

04/04/2016

Maracaibo, Venezuela.

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