domingo, 11 de agosto de 2013

La Mujer y el Dragón: Un Apocalíptico Consuetudinario.




   El pasaje bíblico de apocalipsis al que nos referimos es al capítulo doce y trece respectivamente del también llamado Revelaciones. Las imágenes simbólicas están llenas de enigmático acontecer, que por su puesto, fue cargado de miedo y terror para desvirtuar posiblemente su significado tanto del pasado como del presente. Ésta historia no ha cambiado mucho en los actuales momentos en la América Latina y los países del sur del mundo, donde, por supuesto, son los países pobres donde existen las riquezas que se llevan otros que están más arriba, si lo miras como nos dieron a entender con los mapas.

     A continuación daremos un vistazo de la narrativa apocalíptica vista desde una analogía que es digno de apreciar y comprender en nuestro contexto de desigualdad social y exclusión. No es nuestra intención hablar del texto revelativo de imágenes cargada sensacionalismo a doctrinario de huecas interpretaciones o de show mediáticos, ni nada parecido. Veamos. 
  
      Dios toma partido a favor de la vida amenazada (12:1-6) comienza el itinerario. La primera visión es de lucha. En un lado, una mujer embarazada que grita con dolores de parto (12:1-2). En el otro lado, un dragón de fuego, “la serpiente antigua” (12:3,4). Esta lucha fue anunciada en el paraíso terrenal. Allá se profetizó: la victoria será de la mujer y de su descendencia; la serpiente tendrá la cabeza aplastada (Génesis 3:15).

      La mujer que grita con dolores de parto (12:2) es Eva, la primera mujer. Es la humanidad, todos nosotros, en cuanto luchamos por defender la vida contra la amenaza constante de muerte. Es el pueblo de Dios que lucha para que nazca la vida nueva. ¡Es María, la madre de Jesús!

      El dragón es la “antigua serpiente, que el diablo, Satanás” (12:9). Es el poder del mal y de la muerte. El se coloca delante de la mujer para devorar al niño tan pronto nazca (12:4). Lucha desigual. Esta es la situación de la humanidad hasta hoy. La vida ya nace amenazada por la muerte. La vida pierde ante la muerte.

     Dios toma partido. Defiende al niño (12:5), defiende a la mujer (12:6). El niño nace y es arrebatado al lado de Dios (12:5). El niño es Jesús. El nace, vive, muere, resucita sube al cielo y recibe de Dios el poder para “regir sobre las naciones con mano de hierro” (12:5). La mujer es también liberada de la amenaza del dragón y huye al desierto (12:6). Es el pueblo de Dios que sale de Egipto al desierto (12:6). ¡Es la Iglesia que acaba de nacer!

     ¡Dios venció al dragón! La resurrección de Jesús es el nuevo comienzo. La lucha entre la mujer y el dragón ya está decidida. La historia que sigue después es sólo la consecuencia de la victoria ya alcanzada. En su segundo itinerario, Juan va a levantar el velo. Va a ayudar al pueblo a ver la victoria de Dios presente en los acontecimientos del camino.

     El dragón es expulsado del cielo y baja a la tierra (12:7-12). De acuerdo con el pensamiento de aquel tiempo, Satanás, el dragón, era el “acusador de los hermanos” (12:10), la mano dura. El vivía junto a Dios para informarle sobre los pecados y a las flaquezas de los hombres (Job 1:6-12; 2:3-7). Pero Jesús venció y expió los pecados (Colosenses 2: 13-15). La fe en Jesús y la entrega de la propia vida son más fuertes que el pecado que nos acusa (12:11). Por eso, no hay más necesidad de un dedo acusador. El dragón pierde su empleo. Ya no hay más lugar para él en el cielo (12:8). ¡Afuera con él! Y, en una gran batalla conducida por el arcángel Miguel (12:7), el dragón es expulsado del cielo (12:9). “¡Ay de ustedes, tierras y mares, porque el diablo ha bajado a ustedes, temblando de furor al saber que sus días están contados!” (12:12). Estamos en el inicio de la Iglesia. ¡El comienzo de las persecuciones!...[1]

     Ésta ha sido una simbología que hemos querido retomar para la aplicación contextual de las luchas encarnizadas que llevan los pobres y desposeídos en nuestros días. La tipología es consuetudinaria para los que libramos las batallas por un mejor futuro sobre la tierra, como esa mujer que protege a su hijo, es el mensaje cristiano a favor de la esperanza de que todos seamos Jesús en su ejemplo y practica. La apocalíptica des oculta la lucha de Cristo/Mesías.  


En esto pensad.

JAIRO OBREGÓN

FUNDACIÓN MISIONERA OBREGÓN




Twitter: @obregonjairo
Facebook: Fundaobregon Obregon

2013-08-11 horas: 11pm. San Francisco, Venezuela

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[1] [1] Lectura tomada en: http://mercaba.org/Mesters/apocalipsis_san_juan_3.htm







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