Acerca de mí

Mi foto
AUTOR, ESCRITOR-EDITOR Y LIBREPENSADOR EN MIS BLOGS CON LA TECNOLOGÍA BLOGGER.

lunes, 22 de abril de 2019

DÍA DE LA MADRE TIERRA 2019

Resultado de imagen para dia de la madre tierra 2019


LA MADRE TIERRA, LA PACHA MAMA, GAIA es un SER VIVO. La concebimos como una MADRE. UNA MADRE que: CONCIBE, PARE, CRIA, ALIMENTA, CUIDA desde siempre. Las Naciones Unidas desde 1970 declaran el 22 de Abril el Día de la Tierra, pero hace diez años dejó de celebrar el “Día de la Tierra” por el ¡DIA DE LA MADRE TIERRA O PACHA MAMA!, propuesto por el Evo Morales presidente del Estado Pluricultural de Bolivia.

La Madre Tierra está viva y es sujeto de derecho. Es decir posee todo el derecho de ser amada, respetada, cuidada y su derecho es de no convertirse en una “mercancía” al decirse de manera descarada, como “recursos naturales”, esto es una posición de dominación. Basta de ultrajar la tierra. La Tierra es un sujeto, no es un objeto. La Tierra no es un medio o fin en sí mismo. La Tierra es nuestra Madre. No es un “recurso” o una “mercancía”, repetimos.

La Madre Tierra tiene sus venas, sus arterias, sus músculos como todos nosotros. La tierra es un GRAN UTERO y está VIVA, ES UNA GRAN MADRE Y ES SAGRADA. Por esto se debe cambiar ese paradigma anti-vida de considerarla como un medio economicista, capitalista y neo liberador.

Como creyente en Dios Creador y sustentador de todas las cosas, me declaro –humildemente- defensor de la Madre Tierra y de sus ecosistemas, de sus seres vivos, del clima y del hombre. Cabe decir, que el Hombre es Tierra viviente, por cual la Tierra es su Madre, y el Hombre es su Hijo/a. La Tierra sin el Hombre puede vivir tranquilamente, pero, el Hombre, no puede vivir tranquilamente sin la Tierra. Ese es la gran diferencia.

Se debe revisar el texto bíblico de la narrativa de la Creación de Génesis. Donde coloca al hombre por encima de la tierra diciéndose que: “sojuzgaría” la tierra o “dominaría” a la tierra misma. Esto está equivocado en la traducción del hebreo por un narrador omnipotente del pasado de acuerdo a su aquiescencia. El hombre está dentro de un ambiente, un ecosistema dentro de una atmosfera, toma agua, y come, del fruto de la tierra. Si el hombre sale del cuidado de la tierra simplemente muere. Esto debe quedar claro.

Leonardo Boff, padre de lo que podemos denominar del Eco-Teología y por más de 30 años se ha dedicado a la defensa de la TIERRA. Después, de ser interpelado por el Magisterio Papal por escribir sobre la Teología de la Liberación. Le inquirieron que debía de escribir sobre cosas más serias a lo cual expresó que se dedicaría también a escribir sobre el cuidado de la tierra. El Tratado del Laudato Si escrito por el papa Francisco I fue basado por los escritos de Boff donde se ejemplifica una teología verde. Me es un honor seguirle y declararlo como mi mentor en estos temas.
  
Hoy en día hay dos especies en extinción: La Tierra y el Hombre. Creo que así como el evangelio de nuestro Señor Jesucristo es una respuesta a favor del hombre pobre, explotado y oprimido, de igual manera la Tierra la están empobreciendo, explotándola y oprimiéndola por parte de las “corporatocracia” del imperialismo económico capitalista y neoliberal. Son los “recursos naturales renovables y no renovables”, la apetencia y tenencia de muchísimo menos de 1% de la humanidad, es decir, la clase dominante plutocrática mundial. Es por la lucha de Jesús debemos hacerla también “verde” como una respuesta de todos los cristianos y no cristianos de todas las culturas y religiones en el mundo. Esto debe ser un movimiento profético autentico donde se anuncia una buena nueva para la Madre Tierra, un cielo y una nueva tierra de manera relativa.  Y al mismo tiempo ese movimiento profético debe denunciar auténticamente todo lo que maltrata, explota y destruye a la tierra. No se puede llamarse “cristiano” y ser “neoliberal”, “ninguno puede servir a dos señores, porque amará a uno y menospreciará al otro, no se puede servir a Dios y a las riquezas –“Mamón” neoliberal diríamos actualmente-.
  
La Madre Tierra está en sumo riesgo de colapsar y lleguemos a niveles insoportables e insostenibles en la continuidad de la vida en la tierra por “desarrollismo insostenible e insoportable”. La comunidad científica alerta que el punto de no retorno ya se dio. Los gases de efecto invernadero como el “dióxido de carbono” provocado por las fábricas de la gran industria, unido con la producción de energía nuclear y el gigantesco consumo sobretodo de los “países desarrollados” como EEUU y CHINA –solo que China reconoce el Acuerdo de Paris sobre el Cambio Climático y EEUU decidió salirse sin más allá ni más acá- sin nombrar la UE en un tercer lugar. El resto del mundo como la Unión Africana, la América Latina, la Eurasia y buena parte del resto del mundo  escapamos, y creo que todavía no ha llegado a esa locura entre otros.

A propósito, casi nadie habla de “Acuerdo de Paris” firmado hace poco tiempo. Desde que EEUU se salió se quedó todo casi al olvido. Esto es un insulto y una burla a todo lo acordado. Las Naciones Unidas tiene planteado la Agenda para el Desarrollo Sostenible y Sustentable para el 2030 con sus objetivos bien delineados y se nombra poco. No será que la “mano peluda” del “mercado capitalista-neo liberador” tiene sus garras para frenar todo lo que suene bueno para la tierra, porque puede ser malo para sus arcas de sus tesoros.
  
En Venezuela –aunque asediada, atacada, sancionada y bloqueada por los poderes facticos plutocráticos- celebra el 22 de Abril de la Madre Tierra, solo que se extiende por “una semana” con una serie de actividades de ambientalista y ecologista en todo el territorio nacional. Además, se enmarca en el 5to “Objetivo Histórico del Plan de la Patria” con “leyes constituyentes” para declarar a la Tierra como Madre. Seria Venezuela el segundo país del mundo en tener en su Constitución una Ley dedicado a los “Derechos a la Madre Tierra”. Dado que el primer país del mundo es Bolivia, la hija predilectica de Bolívar.

En Venezuela tenemos el Macizo Guayanés en la gran sabana y el Parque Mochima en la Península de Paraguaná, como las primeras tierras y rocas que emergieron de la Era Cuaternaria en el Pleistoceno, según los científicos. Para la nación caribeña, andina, amazónica se proyecta un “Eco socialismo”, donde se concientiza en la acción para preservar, cuidar y ser solidarios con la Madre Tierra.

No podemos imaginar ni mucho menos concebir que la ambición, la inconciencia y la maldad encarnada sea el caldo de cultivo, para que la tierra y el hombre muera por usura y amor al dinero, que después no puedan satisfacerse porque todo se haya muerto, incluso a usted multimillonario plutocrático: ¡Ay de vosotros ricos! Declara Santiago apóstol. Desde luego, eso también concierne a todos y todas a la vez.

Quizás, pienso, como muchos, y lo hemos referido, que la Madre Tierra tiene derecho –por así decirlo- de tomar medidas, para defenderse por medio de catastróficas incontrolable e insoportables, si el hombre sigue empeñado en destruirla por la ganancia de las corporaciones. Los científicos han declarado que la tierra está dando signo de entrar en otra “Era geológica” anticipada, denominada “ANTROPOCENO”, provocada por la mano del hombre. Esto significaría el fin de todo, se acabaría la vida como la conocemos. Esto es peor que cualquier cosa que surja en la tierra, solo lo igualaría la detonación de una guerra nuclear o una hecatombe. Las causas son muchas, entre ellas el “estilo de vida” “acumulador”, “consumista” y “desbastador” del hombre moderno y postmoderno. Aunado, al neoliberalismo económico, que según los teóricos no es una ideología, sino un “programa” de destrucción de la humanidad.

Ahora, bien, no podemos aceptar la catástrofe y el fin de todo como si nada. Aun cuando los científicos tengan toda la razón, la vida no la podemos apagar por una mentalidad entumecida y obcecada. La educación ambiental, la conciencia ecológica y el amor a la Madre Tierra puede mucho hasta producir “milagros” de la nada, sí, creo en los poderes creadores de Dios Todopoderoso, del Espíritu de Vida que es la Naturaleza –como expresa Amador Martos Filosofo Transpersonal- ese Espíritu tiene rostro de mujer que concibe, y de madre que pare. Se necesita de una conciencia superior, y de otro nivel, en los patrones de consumo sobretodo. Podemos lograr un desarrollo sostenible y sustentable, como establece las Naciones Unidas, para la Agenda 2030, respetando los cuidados y equilibrios necesarios en torno a una mejor vida en el planeta azul. Es un gran deber de vida, un gran derecho, que tenemos y poseemos para la continuación saludable del Planeta Madre de todos nosotros sus hijos e hijas. No sería buena la referencia de que seamos la generación de acabó con la tierra por la falta de amor, de conciencia, y de accionar a tiempo. ¿Qué les diríamos a las generaciones futuras las que están por nacer que fuimos negligentes, cómodos, acumuladores, consumistas, guerreristas y dejamos morir la tierra?

Reflexionemos, ¿Será que nuestros hijos merecen vivir con agua contaminada, sucia e infestada por las empresas como la Coca-Cola y la Nestlé que se roban y acaban con las fuentes de agua limpia y pura? Después vienen y las distribuyen en botellas de aguas “sabor izadas” a precios altos. ¿Es posible que nuestros hijos merecen tener un aire y oxígeno contaminado que no puedan respirar y tengan que acudir a maquinas muy costosas para respirar en el futuro? ¿Les podemos entregar una tierra desierta sin árboles para el oxígeno, la sombra, los frutales? ¿Es que los mares y océanos tienen que ser el basurero del mundo donde el plástico es el mayor contaminante entre los desechos tóxicos y de radiación atómica destruyendo el plantón que mata el oxígeno del planeta?
  
Hagamos conciencia planetaria, ambiental y ecológica. Tenemos un gran Planeta donde todos cabemos y podemos vivir en armonía con los ciclos naturales. El amor a la Madre Tierra haría la gran diferencia para la armonía de todos.

Amemos a la Madre Tierra 

Respetemos sus equilibrios

Protejamos a los animales

Cuidemos los oceanos 

Limpiemos la contaminacion

Volvamos a la naturaleza

Otro mundo es posible

En esto pesad

JAIRO OBREGON

22/04/2019

Maracaibo, Venezuela 
           



  

viernes, 19 de abril de 2019

COMO ANUNCIAR HOY LA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Resultado de imagen para la cruz de jesus 


Entramos a la Semana Mayor que comúnmente la conocemos como la “Semana Santa”. Esta es una fecha de asueto para viajar, compartir, descansar y reflexionar. Los templos e iglesia de las distintas confesiones del Cristianismo –confesiones históricas como la Católica Romana, la Ortodoxa Rusa, la Iglesia (s) Protestantes y la Iglesia (s) Pentecostales y sus ramificaciones, divisiones y sub divisiones, e independientes y laicos, en fin- todas en su mayoría relativa fundantes tienen que ver con la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús el Mesías de Dios y de la humanidad.

Mucho se ha escrito –y se seguirá escribiendo- acerca de Jesús y su Misión. Son ríos de tinta que ha pasado marcado en la historia sobre los acontecimientos relacionado con su vida, con relación con su pueblo –sobre todo su pueblo pobre y necesitado-, y de lo que dijo e hizo Jesús hasta lo que no dijo no hizo Jesús como contrapuestos.

Me siento honrado como seguidor de Jesucristo llamado el Mesías, cristiano laico, teólogo laico, bajo la perspectiva del amor de Dios a toda la humanidad y del evangelio como respuesta liberadora a favor de los pobres: “porque a los pobres se les anuncia el evangelio”. Creo que debe haber pan y paz a todos los pueblos empobrecidos –ningún pueblo es pobre siempre tiene algo y se los han quitado-. “Con los pobres de la tierra mi suerte quiero echar”, como dijo José Martí, apóstol de Cuba.

Leonardo Boff, uno de los mejores exponentes de la (s) Teología (s) de la Liberación, del Pluralismo Religioso y defensor ecológico de la Madre Tierra. Boff, relata en un  artículo: Como anunciar hoy la Cruz de nuestro Señor Jesucristo que reescribo de su autoría para la reflexión en esta Semana Mayor. Veamos.

Cambian los clavos, otros son los verdugos; Cristo es crucificado y agoniza en los pobres, oprimidos y pequeños. ¿Cómo denunciar hoy los verdugos? ¿Cómo alentar a la “turbamulta” que es, en su inconsistencia, seducida y manipulada por la destreza de las raposas de este mundo? ¿Cómo traducir, en la predicación, la primicia paulina de la sabiduría de la cruz?

Inicialmente es preciso ampliar nuestra comprensión de la cruz y de la muerte. Muerte no es solamente el último momento de la vida. Es la vida toda que va muriendo, limitándose, hasta sucumbir en un límite último. Por eso preguntar: ¿Cómo murió Cristo? Equivale a preguntar: ¿Cómo vivió? ¿Cómo asumió los conflictos de la vida? ¿Cómo acogió el caminar de la vida que va hasta terminar de morir? Él asumió la muerte en el sentido de haber asumido todo lo que trae la vida: alegrías y tristezas, conflictos y enfrentamientos, por causa de su mensaje y de su vida.

Algo semejante vale para la cruz. Cruz no es solamente el madero. Es la corporificacion del odio, de la violencia y del crimen humano. Cruz es aquello que limita a la vida (las cruces de la vida), que hace sufrir y dificulta el andar, por la causa de la mala voluntad humana (cargar la cruz de cada día). ¿Cómo soporto Cristo la Cruz? No busco la cruz por la cruz. Busco el espíritu que hacia evitar la producción de la cruz para sí y para los otros. Predicó y vivió el amor y a las condiciones necesarias para que pueda haber amor, quien ama y sirve, no crea cruces para los demás por su egoísmo, por la mala calidad de la vida que genera. Anuncio la buena nueva de la vida y del amor. Se entregó por ella. El mundo se cerró a él, le creó cruces en el camino y finalmente lo levantó en el madero de la cruz.

La cruz fue consecuencia d un mundo cuestionador y practica liberadora. Él no huyó, no contemporizó, no dejó de anunciar y atestiguar, aunque esto lo llevara a tener que ser crucificado. Continuó amando, a pesar del odio. Asumió la cruz en fidelidad para con Dios y para con los seres humanos. Fue crucificado por Dios (fidelidad a Dios) y crucificado por los seres humanos y para los seres humanos.

LOS SIGNIFICADOS ACTUALES DEL ANUNCIO DE LA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

1.    Empeñarse para que haya un mundo donde sea menos difícil el amor, la paz, la fraternidad, la apertura y la entrega a Dios. Esto implica denunciar situaciones que engendran odio, división y ateísmo en términos de estructuras, valores, prácticas e ideologías. Esto implica anunciar y realizar, en una praxis comprometida amor, solidaridad, justicia en la familia, en las escuelas, en el sistema económico en las relaciones políticas. Esto implica apoyar y participar en la gestación de las infraestructuras económicas, sociales, ideológicas, psicológicas y religiosas que hacen posible la justicia y la fraternidad. Este compromiso lleva como consecuencias crisis, enfrentamientos, sufrimientos, cruces. Aceptar la cruz que viene de este embate es cargar la cruz como el Señor la cargó en el sentido de soportar y sufrir por razón de la causa que perseguimos y de la vida que llevamos.

2.    El sufrimiento que se padece en este empeño, la cruz que se tiene que cargar en este camino, es el sufrimiento y el martirio por Dios y por Su causa en el mundo. El mártir es mártir por causa de Dios. No es mártir por la causa del sistema. Es mártir del sistema, pero para Dios. Por esto el que sufre y el crucificado por causa de la justicia de este mundo, es testigo de Dios. Rompe el sistema cerrado que se considera justo, fraterno y bueno. Es mártir por la justicia, como Jesús y como todos los que lo siguen, descubre el futuro, dejan abierta la historia para que ella crezca y produzca más justicia que la que existe, más amor que el que está vigente en la sociedad. El sistema quiere cerrar y encubrir el futuro. Es fatalista; juzga que no necesita de reforma y modificación. Quien soporta la cruz y sufre en la lucha contra ese fatalismo intra-sistémico carga la cruz y sufre con Jesús y como Jesús. Sufrir así es digno. Morir así es valor.

3.    Cargar la cruz como Jesús la cargó significa, por tanto, solidarizarse con aquellos que son crucificados en este mundo: los que sufren violencia, son empobrecidos, deshumanizados, ofendidos en sus derechos. Defenderlos, atacar las prácticas en cuyo nombre son hechos no personas, asumir la causa de su liberación, sufrir por esta causa de esto: he ahí lo que es cargar la cruz. La cruz de Jesús y su muerte fueron consecuencia de este compromiso por los desheredados de este mundo.

4.    Tal sufrimiento y muerte por causa de los otros crucificados implica soportar la inversión de los valores realizada por el sistema, contra el cual alguien se empeña. El sistema dice: estos que asumen la causa de los pequeños e indefensos, son subversivos, traidores, enemigos de los seres humanos, maldecidos por la religión y abandonados por Dios (“maldito el que muere en la cruz”). ¡Son aquellos que quieren revolucionar el orden! Por el contrario, el que sufre y es mártir se opone al sistema y denuncia sus valores y practicas porque constituyen orden el desorden. Aquello que el sistema llama justo, fraterno, bueno, en realidad es injusto, discriminador y malo. El mártir desenmascara el sistema. Por eso sufre la violencia de él. Sufre por una causa de una justicia mayor, por causa de otro orden (“si vuestra justicia no fuere mayor que la de los fariseos…”). Sufre sin odiar, soporta la cruz sin huir de ella. La carga por amor de la verdad y de los crucificados por quienes arriesgó la seguridad personal y la vida. Así lo hizo Jesús. Así deberá ser cada seguidor a lo largo de toda la historia. Sufre como “maldito”, pero en verdad es bendito; muere como “abandonado”, pero en realidad es acogido por Dios. Así, Dios confunde la sabiduría y la justicia de este mundo.

5.    La cruz, por tanto, es símbolo de rechazo y de violación del sagrado derecho de Dios y de todo hombre. Es producto del odio. Empeñándose en la lucha para abollar del mundo la cruz, la persona sufre sobre si la cruz impuesta e infringida por los que crearon la cruz. La acepta, no porque ve en ella un valor, sino porque rompe su lógica de violencia con el amor. Aceptar es ser mayor que la cruz; vivir así es ser mayor que la muerte.

6.    Predicar la cruz puede significar una invitación a un acto extremo de amor y de confianza y del total descentramiento de sí mismo. La vida posee su faceta dramática: existen los derrotados por una causa justa, los desesperanzados, los condenados a la prisión perpetua, los entregados a la muerte fatal. Todos de alguna forma penden de la cruz cuando no tienen que cargarla onerosamente. Muchas veces tenemos que asistir al drama humano, silenciosos e impotentes, porque cada palabra de consuelo podría ser charlatanería, y cada gesto de solidaridad, resignación inoperante. La palabra ahoga la palabra y la perplejidad seca las lágrimas en su fuente. Especialmente cuando el dolor y la muerte son resultado de la injusticia que dilacera el corazón, o cuando el drama es fatal, sin ninguna salida posible. Aun así tiene sentido, contra todo cinismo, resignación y desesperación, el hablar de la cruz.

El drama no tiene necesariamente que transformarse en tragedia. Jesucristo, que pasó por todo esto, transfiguró el dolor y la condenación a muerte, haciéndolos un acto de libertad y de amor que se entrega así mismo, un acceso posible a Dios y una nueva aproximación a aquellos que lo rechazaban: perdonó y se entregó confiadamente a Alguien mayor. Perdón es la forma dolorosa del amor. Entrega confiada es la total descentración de sí mismo para centrarse en Alguien que nos sobrepasa infinitamente y para arriesgarse al Misterio, como portador ultimo del Sentido del cual participamos pero que no hemos creado. Esta oportunidad se ofrece a la libertad del ser humano: puede aprovecharla y entonces queda sosegado en la confianza; puede perderla y entonces zozobra en la desesperación. Tanto el perdón como la confianza constituyen las formas por las cuales no dejamos que el odio y la desesperación se queden con la última palabra. Es el gesto supremo de la grandeza del ser humano.

Que morir así confiado y descentrado alcanza el último Sentido, lo revela la resurrección, que es la plenitud de manifestación de la Vida, presente dentro de la vida y de la muerte. El cristiano solo puede afirmar esto mirando hacia el Crucificado que ahora es el Viviente.

7.    Morir así es vivir. Dentro de esta muerte de cruz hay una vida que no puede ser absorbida. Ella está oculta dentro de la muerte. No viene después de la muerte. Esta está dentro de la vida de amor, de solidaridad y de coraje de soportar y de morir. Con la muerte se revela ella en su poderío y en su gloria. Esto es lo que expresa san Juan cuando dice que la elevación de Jesús en la cruz es la glorificación, que la “hora” es tanto la hora de la pasión como la hora de la glorificación. Existe, por lo tanto, una unidad entre pasión y resurrección, entre la vida y la muerte. Vivir y ser crucificado así por causa de la justicia y por causa de Dios, es vivir.

Por eso el mensaje de la pasión vine siempre unido con el mensaje de la resurrección. Quienes murieron revelados contra el sistema de este siglo y rehusaron entrar en los “esquemas de este mundo” (Rm 12,2), estos son los resucitados. La insurrección por la causa de Dios y del otro, es resurrección. La muerte puede ser sin sentido. Pero ella es la que tiene futuro y guarda sentida en la historia.

8.    Predicar la cruz hoy, es predicar el seguimiento de Jesús. No es pasividad ante el dolor no magnificación de lo negativo. Es anuncio de la positividad, del compromiso para hacer cada vez más imposible que unos seres humanos continúen crucificando a otros seres humanos. Esta lucha implica asumir la cruz y cargarla con valor y también ser crucificado con valor. Vivir así es vivir ya la resurrección, es vivir a partir de una Vida que la cruz no puede crucificar. La cruz sólo la revela todavía más victoriosa. Predicar la cruz significa: seguir a Jesús. y seguir a Jesús es per-seguir su camino, pro-seguir su causa y con-seguir su victoria.

EL MISTERIO Y LA MISTICA DE LA CRUZ

Vivir la cruz de nuestro Señor Jesucristo implica una mística de vida. Esta mística se asienta sobre un misterio: el misterio de una vida que se genera donde aparece la muerte, el misterio de un amor donde se manifiesta el odio. La cruz resume todo esto.

Por una parte es el símbolo del misterio de la libertad humana rebelde: es producida por la voluntad de rechazo, de venganza y de autoafirmación hasta la eliminación del otro. Es aquello que el ser humano puede llegar a ser cuando rehúsa a Dios. Es, pues, símbolo del ser humano caído del no-ser-humano. Es símbolo del crimen.

Por otra parte, es símbolo del misterio de la libertad humana en su poder: es cuando es soportada dentro de un compromiso para superarla y volverla entonces más inviable en el mundo, la cruz es símbolo de otro tipo de vida, descentrada de sí misma, la vida del profeta, del mártir, de la persona del Reino de Dios. No provoca la cruz, sino que la soporta; no sólo la soporta, sino que la combate, y al combatirla es hecho víctima, al ser crucificado por la saña de aquellos que endurecieron el corazón frente al hermano y a Dios; al ser crucificado, puede transfigurarla, haciéndola sacrificio de amor por los otros. Es, pues, símbolo del hombre y la mujer nuevos y vivientes. Es símbolo de amor.

Cada cruz contiene una denuncia y un llamamiento. Denuncia el cerrarse de los humano sobre sí mismo hasta el punto de crucificar a Dios. Es un llamamiento a un amor capaz de soportarlo todo, hasta el punto de que el Padre entrega a su propio Hijo a la muerte por sus enemigos. La cruz se presenta así como esencialmente ambigua. Mantener permanentemente esta ambigüedad es condición para preservar su carácter crítico, acrisolador, tanto de las pretensiones de auto-afirmación humana como de nuestra imagen de Dios, impasible ante el dolor de los crucificados de la historia.

Esta paradoja de la cruz no se entiende por la razón formal ni por la razón dialéctica. Está más allá de los logos abstractos. Es el logo tou staurou, la lógica de la cruz (1 Cor 1, 8). La aproximación de la lógica de la cruz no se realiza sino en la praxis: combatiendo, y asumiendo la cruz y la muerte. Así como no se mata el hambre de un desfallecido haciéndole un discurso sobre el arte culinario, así tampoco se resuelve el problema del sufrimiento simplemente penando en él. Es comiendo como se mata el hambre. Es luchando contra el mal como se supera su carácter absurdo.

Como dijo y vivió Pablo:

“Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos mas no desamparados; perseguidos mas no abandonados; derribados mas no aniquilados.

Como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están condenados a muerte, pero vivos; como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseamos.”  (2 Cor 4. 8-9; 6. 9-10).

Esta praxis revela lo que se oculta en el drama de la cruz y de la muerte: el Sentido último de la Vida.

Nudus nudum Christum sequi: DESNUDO SEGUIR A CRISTO DESNUDO;  he ahí la mística y el misterio de Cruz.

(“Tomado de: Pasión de Cristo, Pasión del mundo, Indoamericana Press Service, Bogotá 1978; pag. 167-174; Sal Terrae, Santander (España) 1989, pag. 171; Paixâo de Cristo, Paixâo do mundo, Vozes 1977, Petrópolis, pag. 158-164”).

En esto pensad

JAIRO OBREGON

19/04/2019

http://servicioskoinonia.org/relat/217
  
           

viernes, 5 de abril de 2019

EL ODIO COMO ARMA DE NEUROGUERRA EN VENEZUELA Y EL MUNDO

Resultado de imagen para el odio como arma en guerra    


Rompiendo el silencio como seguidor de Jesús de Nazaret, cristiano laico que anuncia el ev-angelio –la buena noticia- de lo prof-ético –que profesa lo ético-, es decir del Ángelo de la paz, del amor, del perdón, de la reconciliación y de la justicia por los pueblos pobres y oprimidos, tanto por los viejos reinados e imperios de antaño y los nuevos imperios económicos plutocráticos y neoliberal que destruye al hombre y el planeta al mismo tiempo. No se puede llamarse “cristiano” y ser un “neoliberal” porque son antagonistas.

Ante la andanada mediática de falsas noticias que están día y noche contra la Patria de Miranda, Bolívar, Sucre y Urdaneta nuestros próceres libertarios de mi gran país Venezuela, que ondea con firmeza los colores la bandera del amarillo, azul y rojo, en esta mi preciosa tierra de gracia. Éste país que posee dos riquezas fundantes, una espiritual con el calor de su gente amable, sincera, sensible, cordial, fuerte, aguerrida echada para adelante que se crece en las dificultades. Y la segunda riqueza material con sus yacimientos y recesabas de petróleo del mundo –este es el meollo de la apetencia y tenencia imperiales y por ésta riquezas nos atacan- de gas, y sinfín de minerales estratégicos de los mejores del mundo según los expertos, agua, costas, islas, tierra fértil y mucho más.

En su afán casi descontrolado por parte del imperialismo económico de los EEUU y la UE por arrebatar, controlar, robar los recursos naturales de Venezuela –siempre habrá que decirlo hasta el cansancio-, estos poderes plutocráticos emplean toda suerte de guerra de guerras sobretodo GUERRA NO CONVENCIONAL, GUERRA CIVIL,  GUERRA DE COLORES, GUERRA HIBRIDA, GUERRA DE BAJA INTENSIDAD, GUERRA DE SIMBOLOS Y NEUROGUERRA entre otras que se opera con toda alevosía en la Guerra de 4ta Generación.

Puesto que no han podido –hasta el presente y esperamos en Dios que no suceda- intervenir militarmente a Venezuela por la vía convencional dado por su poderío de defensa y sus fuertes aliados. Puesto que Venezuela no ha dado motivo alguno de la causa bellis –causa de guerra- ante nadie. Puesto que Venezuela no tiene armas de destrucción masiva. Puesto que Venezuela no es una amenaza ante nadie. Puesto que no saben cómo apoderarse de sus riquezas y sobretodo el petróleo, orquestan sus ataques de manera inmisericorde con el primer ataque cibernético a una central hidroeléctrica, en siete ataques seguidos dejando a nuestra nación a oscuras por varios días, acarreando graves destrozos por los incendios y todo el daño ocasionados en cuantía.

Es el odio de los poderosos por las clases sociales emplean usan los “medios de comunicación” y las “redes sociales”, creando primero las “condiciones” y después lanzan las “noticias falsas”. Si, crean el “hecho” como una buena “escusa”, o “causa”, mordiendo primero como víboras, de esa manera inoculan la falsedad de los acontecimientos, de esta forma el engaño se apodera de la psiquis cambiando la mente de las personas a su merced. A esto se le llama NEUROGUERRA o guerra en las neuronas del cerebro humano. Los imperialistas saben cómo actúa la mente humana, tal como lo hicieron el propio nazismo. Es entonces que de una manera que se inyecta el veneno de odio por medio de la mentira repetida por ciento y miles, creando personas totalmente “disociadas” de la realidad por la fuerte “propaganda de guerra”, quedando afectadas, capaces de creerse la mentira, actúan en esa mentira viviendo la mentira y por esa mentira son capaces de convertirse en bestias humanas que actúan teledirijas en sus neuronas.

Cuando un hecho fortuito o alguna falla o falta se presentan, ya automáticamente, “acusan” y “persiguen” como perros sabuesos la presa, con suficiente odio en sus mentes, y no descansan hasta lograr su objetivo. Obedecen todo lo que les dicen sus neuronas que no es la realidad como tal, por el producto de la mentira y la falsedad. La gente está en shock, y, cuando despierta, si es que pueden despertar, es muy tarde. En último caso despiertan cuando el mal se ha concretado, quedando ellos mismos al descubierto, o porque sus “programadores” no le cumplen sus “expectativas”, ya cuando el enemigo ha causado el daño a su comodidad, o cuando vean que su ídolos los utilizan como tontos útiles. A este escenario lo primero que hacen es  desaparecerlos, después que les sirvió muy bien, para lograr sus fines. Cuando llegaron los alemanes a Francia los recibieron con aplausos y cuando despertaron los destrozaron a todos por igual. Al perro rabioso lo matan porque tiene mal de rabia y no vaya a ser que los muerdan cuando lleguen a buscar su botín. Podríamos  decir: “si le cedes a la tentación del diablo te puede ir muy mal sin que te des cuenta”.

A esta situación se Neuroguerra se le llama “peleas de perros” a ver quién gana, obteniendo su cometido: que es la destrucción de su objetivo que es culpable de “algo”, o es un enemigo feroz, en fin. Es decir, “que el fin justifica los medio”, de manera maquiavélica. Este tipo de estrategia la utilizan para no arriesgar mucho, o cuando no puede con su enemigo, o cuando ve que está perdiendo tiempo y dinero. Un dicho popular podría ser “no se puede coquetear con el diablo porque te saldrá muy caro”.

Nosotros no podemos caer en esta “trampa peligrosa” de la peleas entre perros. De un lado puede que está subestimando a su adversario, porque no le “reconoce” como un adversario. Y del otro lado todavía no ha peleado como tal y si reconoce su adversario y no esta mocho. El desastre seria casi total, quien se beneficia se llevaría la torta completa, desde luego se la comería solo, al que le prometió “alguito” le dará por migajas pero nunca llegara a comerse ese “poquito”, porque lo consideraría demasiado. El viejo dicho “mal paga el diablo a quien bien le sirve”.

Las neurociencias avalan esta posición dado que estudia la psiquis humana. Ellos saben que un mal que se repite en la mente verlo materializado, de inmediato surge un estallido emocional que despierta sinceros sentimientos ante una situación incómoda, o desesperante.

No es que al principio se desate la rabia que conlleva al odio inoculado, sino que en la medida que se repita una y otra vez sin remedio al perecer, a lo que se pierda la paciencia, o algo sobrevenido, es entonces que ocurre lo peor.

Esta guerra es muy peligrosa porque las personas llegan a estar disociadas, no ven la realidad en paralelo, pidiendo la destrucción de su familia y nación, solo por no ver o seguir soportando tal o cual situación, se tiran por un barranco. “No se puede creer en Dios y al Diablo al mismo tiempo”. “Si crees solo al diablo él te va a usar y a él solo servirías”, podríamos llamarlo en un conciliábulos.

Esto lo hemos vivido con las “guarimbas” (vandalismo callejero) de los años 2011, 2013, 2014, 2017, y el 2019 con saqueos y destrozos a la propiedad pública y privada. La rabia y el odio contagio a un bando que quiso destruir hasta lo más sagrado: la propiedad privada a los centros comerciales, supermercados, tiendas, locales, causando malestares por el estado de miedo y desesperación en la población por la falta de electricidad, según sus alegatos cuando ese sector pide una intervención militar y después de queja que no hay luz.

Estas personas están completamente disociadas, llevadas por el odio piden a boca de jarro “una intervención militar”, o una “guerra civil”, o una “ayuda humanitaria”, que ni es ayuda, ni humanitaria, como le hemos visto en entregas anteriores. Están convencidos que esa es una “solución”, ante una “dictadura”, que ellos mismos saben que no existe, solo se lo han hecho ver y ellos se “convencieron” de que así es la situación con un fin que ocultan y que luego develan, sacando sus garras y desdichados aquellos que caen es este fuego de guerra.

Ante ese “mal de rabia” que esta inoculado como un “odio por odio” debemos vacunarnos con una buena dosis del amor de Dios, al prójimo y a nosotros mismos –en palabras de Jesús de Nazaret a quien sirvo desde muy pequeño.

Por otro lado, la Neuroguerra es un arma muy peligrosa en el mundo entero. Altera la realidad y con eso se debe tener cuidado con confundir la realidad ya que el odio ciega. En la Neuroguerra se debe tener cuidado con la “saturación” de la verdad. Esa es una práctica  que debe ser neutralizada. Ellos tratan de confundir el sentido común como mecanismo de guerra psicológica. Esta estrategia está más dirigida a la “clase media” que siente que ha perdido sus privilegios aun cuando están atornillados al modelo neoliberal. Esa clase media reacciona contra todo con violencia fascista para recuperar sus privilegios que conciben como su “meritocracia”.

Podemos ver como la “Primavera Árabe” se materializo en una guerra de odio entre los hijos de Abrahán. El mundo vio cómo se revivió los odios culturales entre lo que se denomina la Liga Árabe, podemos ver que hermanos contra hermanos del mundo musulmán se pelean. Como lo fue con la guerra de Irak e Irán por una década, la guerra entre Israel y Egipto, Israel y Palestina –reducida, acorralada y amordazada-.     Los viejos conflictos y los odios de pasado –aun desde los tiempos bíblicos- fueron caldo de cultivo entre facciones entre los unos y los otros.

El odio desatado en Irak, por ejemplo, cuando ese país divididos Kurdos al norte, Sunníes al centro y Chiíes al sur en los tiempos de Sadam Hussein –un “dictador bueno” puesto con la venia de EEUU y después de la invasión a Kuwait pasó a ser un “dictador malo”- en Irak –la antigua Babilonia- todos Vivian en sana paz. Cuando invadieron en la “Tormenta del Desierto” en 1991 todo cambio en ese país. Los tres grupos empezaron a odiarse los unos y los otros autodestruyéndose, para dejar el campo abierto al saqueo del petróleo. Ese era –y es- el objetivo. Tras 12 años de bombardeos en un “corredor humanitario”, al país árabe debilito su poderío bélico. Ya para el 2003, cuando la segunda invasión a Irak, habían creado la matriz de que “habían armas de destrucción masiva”, y que Hussein “mataba neonatos tirándolos al desierto”, terminaron de invadir, nunca encontraron las armas de destrucción masiva y lo de los neonatos fue una funcionaria pagada para que dijera tal atrocidad. Allí el odio y la mentira fueron el modo operandis para lograr su objetivo: El Petróleo. La historia no miente, eso fueron los hechos.

Debemos evitar una “Primavera Americana” a todo lugar, empezando con elevar la conciencia por el conocimiento, entender siendo sabios e inteligentes para comprender las tretas que cada rato se utiliza, para inocular el odio como un arma de guerra muy peligrosa para llenar los bolsillos de otros.

Venezuela está siendo agredida por los EEUU, y sus países satélites que le mueven la “colita”. Venezuela es una tierra tranquila donde la gente ríe –a pesar de los pesares- canta, juega y siempre tiene un chiste, una carcajada de cada ocurrencia del día a día. Los odios de clase se han exacerbado echándonos a pelear confrontándose hermanos contra hermanos. Sin embargo, no han podido lograr su cometido porque somos un pueblos algo raro, nuestros genes son ¡70 % Caribe! y el 30% está distribuido entre negros y blancos, y fue muy difícil a los españoles poder dominarnos puesto que pasaron 100 años para lograrlos, cuando en el resto les fue casi inmediato.

Aun, cuando muchos estén confundidos creyendo que el lobo feroz en bueno que no se los va a comer, aun, con todo sus planes de la “peleas entre perros”, no ha calado –y oramos por la paz y la buena convivencia para que eso nunca pase- porque hemos elevado la conciencia, y porque no somos un pueblo malvado, cruel y odian te, y Dios nos ha socorrido y ayudado en medio del caos. Somos la tierra de los libertadores de Suramérica.
  
La América Latina es un espacio de paz y de buena convivencia. Aquí no hay guerra entre naciones hermanas y eso lo debemos cuidar mucho. Uno sabe cuándo empieza la guerra pero nunca sabe cómo termina. No existen enemigos chiquitos. Cuidemos Nuestra América del odio entre naciones hermanas. Estamos llamados a respetarnos los unos y los otros en sana convivencia y solidaridad. Basta de atropellos y de riñas que no trae nada bueno. Alcemos la voz en un canto a favor de la paz. No la paz de los sepulcros. No la paz de los sordos. No la paz de los fusiles. No la paz de las bombas. Si queremos vivir en paz, preparémonos para la paz. No hay camino para la paz, la paz es el camino dejo Gandhi. Como cristianos estamos llamados a ser pacificadores y defensores del derecho y la justicia. Jesús dijo: “Mi paz os dejo, mi paz os doy…”.

Para el odio nada

Para la guerra nada

Otro mundo es posible

Otra humanidad es posible

Un mundo de paz es posible

Amaos los unos a los otros

En esto pensad

JAIRO OBREGÓN

05/04/2019

Maracaibo, Venezuela