Inicios: El fenómeno del frío extremo que impacta al hemisferio norte en este febrero de 2026 ha causado asombro, preocupación y miedo en esta parte del mundo. Esto se explica mediante tres pilares científicos principales, según los expertos. Y como de alguna manera se puede tener una lectura bíblica apocalíptica no sensacionalista, pero que nos ayude a la reflexión para la vida. Veamos.
En primer lugar, el vórtice Polar Estratosférico que lo origina una causa directa de perturbación en el vórtice polar, un ciclón de aire gélido que normalmente permanece confinado en el propio Ártico. Es un mecanismo que cuando el vórtice debilita o se "estira", permite que masas del aire ártico desciendan hacia latitudes más bajas. Y el impacto actual es un debilitamiento que ha provocado que más de 260 millones de personas en Estados Unidos experimenten temperaturas bajo cero, extendiendo el aire frío de costa a costa e incluso llegando a regiones como Florida y el Caribe.
En segundo lugar, la influencia de la "Niña" (2025 - 2026) es el patrón climático de la Niña está completamente activo, lo que altera las corrientes en chorros. Y su efecto de la Niña tiende a empujar la corriente en chorro hacia el norte, facilitando la entrada de sistemas de tormentas invernales más frecuentes y severos en Norte América. Y la consecuencia ha generado con madrugadas de enfriamiento nocturno rápido y condiciones de nieve históricas en el noreste y sureste de Estados Unidos.
En tercer lugar, es el factor del Cambio Climático (CC). Y aunque parezca contradictorio, el calentamiento global puede intensificar estos brotes de frío. Lo que hace una amplificación ártica. Es decir, que el rápido calentamiento del Ártico reduce la diferencia de la temperatura con el Ecuador, lo que hace que la corriente en chorro se vuelva más "ondulada". Y la evidencia de sus estudios indican que estas oscilaciones extremas son ahora de dos a tres veces más probables cuando el vórtice Polar se fragmenta. Según datos de temperatura registrado en Siberia (Yakutia) se ha reportado temperaturas mínimas extremas de hasta -53°C. Y hemos visto que las nevadas en Rusia ha alcanzado niveles extremos que hasta la nieve llega a alturas increíble. Ahora en los Estados Unidos la sensación térmica ha estado por debajo de los 20°F (-6°C) en estados del sur Tennessee y Giorgia e incluso las Carolinas.
Ahora pues, desde el punto de vista de explicar esto del frío extremo que hemos desarrollado hacia una lectura climática y bíblica. Desde luego, vamos a tratar de hacerlo sin caer en sensacionalismos. Lo que la Ciencia explica y cómo la Biblia lo puede leer teológicamente, cada una en su propio nivel, pero dialogando. Veamos.
Primero: La Lectura climática es cómo qué está pasando en la creación. Desde la lectura de la ciencia, el frío extremo actual en el hemisferio norte se extiende como parte de un sistema climático alterado, no es como algo aislado.
a) Un clima más inestable, no más "frío". Lo que paradójicamente el calentamiento global no elimina el frío. Esto debilita los patrones normales que mantenían el aire polar "encerrado" en el Ártico. El resultado son extremos más intensos: calor más fuerte y frío más severos. Nada de esto es una contradicción, ya que un sistema más caliente es un sistema más caótico.
b) La creación "gime" (Romanos 8:22). Lo que científicamente vemos son oscilaciones bruscas, eventos fuera de temporada, fenómenos más intensos y desordenados. El apóstol Pablo lo expresa teológicamente así:
"Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto...". No se dice que la creación no fue destruida, sino alterada, esperando ser restaurada.
Segundo: La Biblia no niega los procesos naturales, pero les da significado espiritual y moral.
a) Dios es soberano sobre el frío. La Escritura reconoce el frío como parte del orden creado:
"Del soplo de Dios se da el hielo, y las anchas aguas se congelan". -- Job 37:10
Esto no es como un castigo automático, sino una manifestación del poder divino sobre la naturaleza.
b) El frío como llamado a la humildad. En Job 38:41, Dios no explica el "por qué" científico, sino el "quien manda":
"¿Has entrado tú en los depósitos de la nieve? -- Job 38:22.
Según la lectura bíblica el ser humano no controla todo. Porque la naturaleza nos recuerda nuestros límites. Ya que el frío extremo controla la autosuficiencia moderna.
Tercero: El desorden climático y el desorden moral como visión profética. Aquí la Biblia hace una conexión indirecta, no mecánica:
"La Tierra fue contaminada bajo sus moradores...". -- Isaías 24:5
No dice nada de esto: "Hace frío porque pecaron". Solo dice que cuando se rompe la relación con Dios, el orden se fractura, y eso se refleja también en la creación.
Cuarto: Jesús y los fenómenos extremos. Jesús fue claro en algo importante:
"Habrá señales en el cielo y en la tierra..." -- Lucas 21:25
Pero también dijo Jesús lo siguiente:
"Mirad que no os alarméis. -- Mateo 24:6
Una lectura equilibrada sería los eventos extremos no son fechas del fin. Si son señales de una era quebrantada y llama a la vigilancia y no al pánico.
Quinto: El frío extremo como señal, no como "castigo". En la teología biblia madura el frío extremo no es un castigo puntual. Es, por lo tanto, un lenguaje de la creación. Es como un recordatorio de la fragilidad humana y dependencia de Dios. Además de la necesidad de justicia, cuidado y compasión.
Sexta: La responsabilidad humana una invitación a la mayordomía. La Biblia no permite pasividad:
"Tomó pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto... para que lo guardase." -- Génesis 2:15
Desde esta lectura el desorden climático también interpela como el consumo irresponsable, desprecio por la creación, falta de cuidado por los vulnerables ante el frío.
Séptimo: Hacia una síntesis final (ciencia + fe).
La ciencia dice: El frío extremo es el resultado un sistema climático alterado e inestable.
La Biblia dice: La creación refleja el estado espiritual del mundo y clama por restauración.
Ambas coinciden en algo que el momento actual exige:
Humildad
Sabiduría
Esperanza
"Mientras la Tierra permanezca, no cesará el frío y el calor...". -- Génesis 8:22
El frío seguirá existiendo, pero no tendrá la última palabra.
Entremos entonces en Apocalipsis y los sellos, con una lectura bíblica, simbólica y pastoral, sin fechas y sin forzar el texto. Veamos paso a paso.
1. Cómo leer los sellos correctamente. Antes de entrar en el frío extremo, una clave hermenéutica: Los sellos no son "eventos aislados", sino patrones que se repiten y se intensifican a lo largo de la era entre la primera y segunda venida de Cristo. El Apocalipsis no es un calendario, es un revelador del sentido crítico de la historia.
2. El Cordero es quien abrió uno de los sellos (Ap 6:1). Esto es crucial:
"Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos. Y es que nada ocurre fuera de la soberbia de Cristo o el control redentor de Dios. Incluso el caos está limitado.
3. Primer sello -- El cabello blanco (Ap 6:1--2). Esto representa:
- Expansión
- Poder
- Dominio humano (político, militar, ideológico).
Una lectura escatológica sería que el ser humano avanza tecnológicamente, y cree tener el control sobre la Tierra. Pero ese control es aparente. Con la conexión climática tiene mucho poder, pero poca sabiduría y desequilibrio de la creación.
4. Segundo sello -- El caballo rojo (Ap 6:3-4). Y esto representa conflicto, violencia, ruptura de la paz. Todo esto afecta directamente la infraestructura, respuesta ante desastres, cooperación internacional frente a la crisis climática. Por lo tanto, un mundo dividido responde peor al frío extremo.
5. Tercer sello -- El caballo negro (Ap 6:5-6). Esto representa escasez, inflación, desigualdad.
"Una medida de trigo por un denario...".
Una lectura escatológica es que en verdad no falta comida globalmente sino falta de justicia en la distribución.
Conexión con el frío:
- El frío extremo golpea más fuerte a los más pobres.
- Energía, calefacción, alimentos que es inaccesible para muchos.
Este sello no mata de inmediato, pero debilita.
6. Cuarto sello -- El caballo amarillo (Ap 6:7-8). Aquí aparece algo clave:
"Se le dio potestad... para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra.
Este sello resume las consecuencias acumuladas, y sistemas colapsados, naturaleza desordenada.
Aquí encajan:
Frío extremo
Epidemias
Crisis ambientales
No son castigos puntuales, sino es el resultado de un mundo quebrantado.
7. Sexto sello -- Alteración cósmica (Ap 6:12-14). Este es el más esta relacionado con el tema.
"Hubo un gran terremoto; el sol se puso negro... las estrellas cayeron...".
Esto sugiere un lenguaje profético, y cósmico. Además de simbólico y real a la vez. Todo esto indica que el orden creado entra en convulsión, los sistemas "firmes" ya no lo son. Además que no es el fin aún, es el aviso solemne.
8. El silencio del séptimo sello (Ap 8:1). Y es que ante del juicio final:
"Hubo silencio en el cielo como por media hora".
Esto es profundamente escatológico porque Dios hace una pausa, Dios escucha y Dios da tiempo para el arrepentimiento.
El frío extremo ocurre antes del cierre, no después.
9. Que no dicen los sellos. No dicen que:
"Este invierno es el último"
"Tal evento marca la fecha final"
"Cada desastre es juicio directo"
Si dicen que:
"El mundo va hacia una consumación".
"La creación está bajo tensión"
"Cristo sigue reinando".
10. La respuesta del pueblo de Dios (Ap 7). Y es que entre el sexto y séptimo sello aparece algo clave:
"Después de esto miré, y he aquí una gran multitud...".
Antes del fin:
"Hay testimonio"
"Hay consuelo"
"Hay misión"
Respuesta escatológica ante el frío:
- Proteger al vulnerable
- Dar abrigo
- No enfriar el amor
- Mantener la esperanza activa.
11. Síntesis final
El frío extremo, leído desde Apocalipsis:
No es el sello
No es la trompeta final
Es parte del clamor de la creación
"Porque el Cordero... los pastoreará. Ap 7:17
EL MENSAJE NO ES MIEDO. ES PREPARACION, FIDELIDAD Y ESPERANZA.
En esto pensad
JAIRO OBREGÓN
Cristiano, laico, teólogo, pedagogo y librepensador
Sitios Web:
Un resumen de noticias de los diarios y medios de comunicación más redes sociales. Tales como Telemundo, CNN Español. Más una reflexión bíblica simbólica y escatológica junto con los sellos y caballos del Apocalipsis.





